Sociedades del sector salud están en desacuerdo con la eliminación del examen de certificación médica, ya que, a su juicio, ello iría en contra del progreso necesario para mejorar el sistema de salud y constituye un retroceso en lo que hasta ahora se ha avanzado.
Esta posición fue dada a conocer mediante un comunicado que lleva la firma de 25 presidentes de sociedades médicas en el país.
Los gremios plantean que a medida que aumenta la población, crece también la oferta académica para formar a los profesionales de la salud, lo que hace absolutamente necesario la realización de evaluaciones que garanticen que la formación de dichos profesionales sea uniforme y que los mismos reúnan los requisitos mínimos para brindar atención de salud de calidad a la población panameña.
Además, en el comunicado manifiestan que la formación médica es constante y que las sociedades médicas velan por la educación continua en las diferentes especialidades, así como vigilan y contribuyen en la formación de médicos especialistas.
Las sociedades médicas informaron que están en vías de establecer los procesos para poder aplicar la recertificación médica cada cinco años.
La reacción de las organizaciones de médicos surge a raíz del proyecto de ley 525, que modifica la Ley 43 de 2004, sobre el régimen de certificación y recertificación de los profesionales y especialistas técnicos de la salud.
De hecho, la Asociación de Estudiantes de las Facultades de Medicina de Panamá tildó hace dos semanas de “peligrosa” dicha iniciativa, “tanto para la seguridad de los pacientes como para los que entrarán al internado, ya que se estaría suprimiendo la realización justa y transparente del proceso de adjudicación de plazas de internado”.
Para la asociación, la Ley 43 ha permitido que las plazas se otorguen por meritocracia.
La iniciativa legislativa es impulsada por el perredista Mariano López y varios de sus colegas y copartidarios, entre ellos, Crispiano Adames.
La propuesta de López establece, por ejemplo, “diferir” la aplicación de la prueba de certificación básica de médicos, enfermeras, odontólogos y veterinarios para finales del internado, de manera que puedan cumplir lo antes posible con la obligación impuesta por el Estado durante dos años.
Añade, además, que para las profesiones y carreras que realizan prácticas de pregrado se aplicarán las pruebas de certificación inmediatamente antes o después de la titulación, para luego expedir la idoneidad para el libre ejercicio de la profesión una vez la hayan superado.
El Estado promoverá certificaciones internacionalmente reconocidas para que los profesionales, especialistas y técnicos de salud panameños puedan aprovechar oportunidades crecientes de empleo en el extranjero.