La efectividad de la atención que brinda la línea 169, habilitada por el Ministerio de Salud (Minsa) para orientar y asistir a los pacientes con la enfermedad Covid-19, es cuestionada por los usuarios que no reciben la respuesta que esperan de la operadora que les brinda atención.
En una situación como esta se encontraba ayer Esther (nombre ficticio), quien tenía cinco días esperando a que la trasladen de su casa a un lugar donde puedan darle seguimiento más cercano a la infección de Covid-19 que sufre, dado que su condición de asmática crónica la convierte en una paciente de alto riesgo.
Cansancio, malestar general, piernas adormecidas, fiebre de 37.4 grados, tos seca, ausencia del sentido del gusto y el olfato son todos los síntomas que en los últimos 10 días padeció esta mujer de 36 años de edad, a quien la tos le corta la voz mientras relata su experiencia tras contraer la enfermedad y efectuar la llamada al 169.
El padecimiento no es la única mala experiencia que la patología está dejando en esta madre soltera que reside en el distrito de Panamá. También se enfrenta a la falta de coordinación que existe entre los centros de salud de los corregimientos.
La paciente narró que además del traslado esperaba unos medicamentos, pero la llamaron de un centro de salud para indicarle que no se los iban a mandar, porque estaba fuera del área de cobertura que les correspondía. “Trato de estar tranquila para no agitarme”, afirmó.
La directora del Centro de Llamadas 169, Marta Sandoya, reconoce que existen quejas, pero explicó que esta parte del proceso de respuesta no está dentro de su responsabilidad.
Un informe del Ministerio de Salud (Minsa) señala cuál es la función del 169: “Es la encargada de recuperar toda la data vía telefónica para triangular hacia los equipos de respuesta rápida —compuesta por un médico, una enfermera, un policía, buses y ambulancias—, los cuales se encargan de trasladar, según los casos, a los pacientes a hoteles u hospitales”. En otras palabras, la función del 169 es solo recibir la información y mandarla a los entes que deben dar respuesta.
Sandoya indicó que en las últimas dos semanas ha habido mucha demanda, que pasaron de 3 mil a 6 mil consultas diarias y están coordinando con las autoridades sanitarias para aumentar sus responsabilidades en la respuesta a la población que demanda el servicio que a diario prestan en todo el país.