Otra de las causas habría sido evitar los cuestionamientos periodísticos. De haberse realizado la reunión, hubiese sido inevitable informar al menos algunos aspectos de las reformas, algo que todavía nadie en el gobierno está dispuesto a hacer. En este sentido, es conocido el celo con el que el presidente Martín Torrijos elige los momentos para dar a conocer sus decisiones. Siempre ha sostenido que si se equivoca en los tiempos para mostrar sus cartas, la voracidad de los medios y sus contrincantes podría hacerle daño.
"Todo esto es muy complejo", explica Jorge Sánchez, secretario de Comunicación, quien informó que los técnicos ya han entregado sus propuestas para que sean analizadas por los demás sectores del gobierno. "Sabemos que nos atrasamos y que hemos quedado mal con la gente por los plazos que nos habíamos puesto. Es preferible llegar tarde, pero convencidos de lo que hacemos. Y aclaro una cosa: habrá consultas".
Fuentes cercanas al gobierno informaron a La Prensa, a condición de no ser citadas, que las conversaciones también giran en torno a la forma de comunicar las reformas, que prometen, ahora sí, serán presentadas el próximo martes 11 de enero, a las 7:00 de la noche, por cadena nacional. Y el día miércoles, con su publicación en todos los diarios del país.
Los integrantes del gobierno más jóvenes estarían empujando una serie de medidas que vuelvan simpáticas las reformas. Sobre todo, apuntan a convencer a los sectores medios de la necesidad de los cambios. Los grupos más ortodoxos, en cambio, analizan que eso no es posible ya que dan por seguro que algunas de las medidas serán resistidas. Por eso, habrían planteado la posibilidad de utilizar la mayoría aplastante que el gobierno tiene en la Asamblea.
El tema fiscal es solo una parte del problema que ocupa al gobierno. En los próximos días se anunciarán novedades en cuanto al tratado de libre comercio con Estados Unidos y todavía quedan en el horizonte los cambios en relación a la Caja de Seguro Social. El desafío estaría ligado al balance de las reformas. Es decir, que los cambios que están por anunciarse no perjudiquen a ningún sector en particular. En pocos días, prometen, el misterio será develado.