Hoy está casado, es padre de dos, un profesional con un alto puesto y ya no rumbea como antes. Sin embargo, intenta salir a "meterse los drinks " (o vino, que es el trago del momento) ya sea el viernes o el sábado en la noche, aunque sea al happy hour de Fridays, uno de sus "spots" favoritos o al Wine Bar a eso de las 9 p.m. (y ojo, estoy usando los mismos términos que él utilizó en la entrevista).
Y es que, ¿quién dice que la vida nocturna se acaba después de los 30 años?
Para los de la generación X (esa que va desde los 27 hasta los 43 años, aproximadamente) el trip ha cambiado... pero no se ha acabado.