El 20 de diciembre de 1989, Luis Pacheco filmaba en el Gimnasio Nuevo Panamá (hoy Arena Roberto Durán), un especial televisivo de Navidad organizado por monseñor Rómulo Emiliani y que saldría cuatro días después en cadena nacional. “Poco antes de la medianoche sentimos que el piso se estremeció, cada golpe era como pequeños temblores en la tierra”.
En la tarde del 19 diciembre de ese mismo año, Lucho Franco transportó un colchón hasta su nuevo apartamento. “Aparte de la maleta con mi ropa, no había otra cosa. No me habían conectado la luz. El IRHE no había cumplido. Intenté leer con luz de vela y me rendí de inmediato. Un sonido aterrador me despertó en la madrugada, no lo pude descifrar”.
Luis Pacheco y su equipo veían por el Canal 8 (cadena de comunicación del ejército de Estados Unidos) que recomendaban a todos quedarse en sus casas. “El seguridad cerró todas las puertas y apagó las luces del gimnasio, ya que allí era punto de encuentro de los Batallones de la Dignidad. A los pocos minutos empezaron a llegar los batalloneros. Nosotros escondidos veíamos cómo detenían a los autos, hacían bajar a los conductores colocándoles boca abajo en el piso y se llevaban los vehículos, así uno a uno hasta que se fueron todos. Al amanecer decidimos con monseñor Emiliani salir en caravana y dejar a todos en sus casas”.
Capítulo dramático en la historia nacional
En la mañana, Franco salió a cumplir con una filmación que tenía agendada. Caminó hasta la Avenida Samuel Lewis “sin ver almas ni movimiento. Con el asombro de Tom Cruise en el remake Vanilla Sky, continué hasta la Calle 50 para enfrentar la revelación que la columna de humo, en la distancia, confirmaba: El Chorrillo ardía”.
Treinta años más tarde de la invasión militar estadounidense a Panamá, ambos son los directores de la primera película bélica de la joven historia del cine panameño: Causa Justa.
Este largometraje se estrena este 31 de octubre y la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Panamá la seleccionó para que nos represente en los premios Goya (el Oscar español).
Es protagonizada por Arian Abadi, Patricia de León, Gladys Brandao, Elmis Castillo y Ludwik Tapia, entre otros.
A cuatro manos
Pacheco está convencido que para rodar una película se requiere trabajar en equipo. “Con Franco tenemos una gran amistad, y efectuamos una mancuerna en la toma de decisiones en el set”.
Antes de dar inicio al rodaje acordaron que Franco se haría cargo de las escenas más dramáticas y Pacheco de aquellas que involucraban acción. “Causa Justa es de todo el equipo, cada uno dio todo de sí y puso su gran talento para que podamos ver en el cine esta gran producción, además del gran nivel de cada uno de los actores que tuvimos en el set”, comenta Pacheco, quien debuta como realizador de un largometraje de ficción, aunque tiene 30 años como productor.
Pacheco tiene una década pensando en Causa Justa. “Como productor lo preparó y consiguió los fondos al igual que ha hecho con las más de 10 películas que ha producido. Me invitó a que le acompañara por la magnitud de la película. La ambientación de esta historia, que transcurre en un día de 1989, era un reto grande y requería el concurso de mucha gente. Ha sido una colaboración excelente”, dice Franco, cineasta y publicista.
La historia
Lucho Franco informa que el guion cinematográfico de Causa Justa se completó luego de dos lustros de investigación y entrevistas a sobrevivientes y combatientes del 20 de diciembre de 1989. “Fue premio nacional del fondo para la promoción del cine. Aunque está basado en hechos reales, es una obra de ficción escrita por Jorge Horna y dirigida y grabada por panameños, con actores y técnicos panameños".
Causa Justa, comparte Luis Pacheco, cuenta cómo fueron algunos combates entre las tropas estadounidenses y panameños. “Es importante conocer estos hechos que cambiaron a toda la nación. Es una película que nadie se puede perder”.
Los hechos
“Con la invasión del 20 de diciembre de 1989 ha ocurrido algo parecido a lo que pasó con los hechos del 9 de enero de 1964. Primero las autoridades se esmeran en promover el olvido inmediato, luego el dolor que subyace, el dolor que no se quita, obliga a la reflexión de lo que no está resuelto. La cronología de los hechos tiene las respuestas que necesitamos para explicar el cómo llegamos hasta aquí”, opina Lucho Franco.
Pacheco plantea que al cumplirse 30 años de la invasión es un momento ideal “para recordar y reflexionar sobre lo sucedido y tal vez lograr algunas respuestas. A los 30 años muchos archivos deben ser desclasificados, mucha información debe salir a la luz. Hay mucho que debe aclararse y resarcirse a las víctimas de estos hechos. Causa Justa tiene como meta contar a una nueva generación lo sucedido y es un homenaje a todos los que perdieron su vida en ese momento”.