Por primera vez, un tratamiento que refuerza el sistema inmunológico mejoró bastante la supervivencia de las personas recién diagnosticadas con la forma más común de cáncer pulmonar.
Es el mayor avance hasta ahora para la inmunoterapia, la cual ha tenido gran parte de su éxito en cánceres menos comunes.
En el estudio, el medicamento Keytruda de Merck, que se da con quimioterapia estándar, redujo a la mitad el riesgo de morir o de que el cáncer empeorara, comparado solo con la quimio después de un año. Se espera que los resultados impongan rápidamente un nuevo estándar de atención médica para unos 7 mil pacientes cada año en Estados Unidos, cuyo cáncer pulmonar ya se habrá extendido para cuando sea detectado.
Otro estudio encontró que un combo de inmunoterapia (los medicamentos de Bristol-Myers Squibb Opdivo y Yervoy) funcionó mejor que la quimioterapia en cuanto a retrasar el empeoramiento de la enfermedad en pacientes con cáncer de pulmón avanzado, cuyos tumores tienen muchos defectos genéticos, como los tienen casi la mitad. Pero el beneficio duró menos de dos meses en promedio y es demasiado pronto para saber si el combo mejora la supervivencia general, como lo hizo Keytruda.