Los animales nacen, crecen, se reproducen e incluso pueden hasta morir por amor, literalmente.
Tal es el caso de las arañas, en las que existe el “sexo extremo”, reseña el biólogo José Guillermo Sánchez, con especialidad en zoología.
En las arañas, el macho, que es generalmente más pequeño que la hembra, invade cautelosamente la red orbital de esta para copular, pero en el acto corre el riesgo de morir atacado por ella.
Lo dramático, cuenta Sánchez, es que en el evento de que el macho logre alcanzar sigilosamente a la hembra para montarla y copular, este debe emigrar de inmediato para salvar su vida. “¡Es allí donde muchos machos sufren el canibalismo de la susodicha y no logran salir con vida del acto!”, afirma.
Según el biólogo, “el sexo es lo más importante en esta vida”, un hecho que se refleja tanto en las bacterias —al ser organismos que cuentan con mecanismos de asexualidad—, en los hongos y plantas, así como en invertebrados, vertebrados, incluyendo a los mamíferos, y por ende, al hombre, explica.
“El sexo es sinónimo de supervivencia, porque dejar descendientes para la próxima generación se considera un éxito evolutivo”, agrega.
Como biólogo, ¿qué aspectos curiosos destaca sobre la ‘química del amor’ en el reino animal?
Dos cosas: el estímulo y la respuesta; es decir, la variedad de hormonas y las feromonas que envían los emisores como mensajes sexuales para preparar al receptor, de manera de que así se desencadene su respuesta: el sexo.
¿En qué consiste esta química en animales?
En muchos grupos animales, en este proceso intervienen neurotransmisores como la endorfina, la oxitocina, la vasopresina y la dopamina. Las tres primeras modulan el placer, el dolor, las relaciones y la sexualidad.
La dopamina está relacionada con la interacción social. El acto sexual es una complejidad de producción y combinaciones químicas, que forma una cascada de placer totalmente química, la cual estimula y hace responder a los organismos, con el fin de obtener el intercambio genético con la copulación y posterior fertilización.
Ello se traduce en una descendencia que ocupe un espacio en el ecosistema correspondiente y juegue un papel importante en la naturaleza.
De lo contrario, todo lo existente carecería de vida (...) Algo interesante de la vasopresina en ciertos mamíferos es que esta favorece las relaciones monógamas, es decir, ‘¡tú, conmigo y yo contigo, y a más nadie metemos en la relación!”.
ENAMORAMIENTO HUMANO
En el hombre y la mujer la estrategia es diferente, pues se ama con el cerebro, mas no con el corazón, explica la psicóloga Emelyn Sánchez, doctora en neurociencias.
“Todos debemos saber que el corazón es un órgano para bombear sangre, por lo que no procesa emociones. Somos ‘el cerebro’. Por lo tanto, el amor parte del cerebro y se siente por todo el cuerpo”.
En palabras de la especialista, el amor entre un hombre y una mujer es un sentimiento complejo que se caracteriza por las “ansias”—que no es otra cosa que “el deseo”— que permite la procreación y la crianza de la especie humana.
¿Cuáles son las etapas del enamoramiento?
Desde la perspectiva química, podemos hablar de lujuria (que implica solo “deseo sexual”), amor romántico (el cual es intenso y dura poco) y apego (que viene siendo poco intenso, pero duradero).
¿En qué consiste la fase inicial del ‘amor romántico’?
Se trata de una etapa caracterizada por un exceso de dopamina, lo que hace que nos sintamos muy bien, y cuando el cerebro “se siente bien” no es bueno juzgando. Por eso es que no hacemos valoraciones correctas de nuestra pareja. El período que dura [esta etapa] oscila entre seis meses y dos años.
¿Qué suele esperar la mujer de una relación sentimental, y así mismo, qué podría esperar el hombre?
La biología determina muchas de nuestras costumbres. Por ejemplo, la hembra busca una pareja que le permita engendrar y criar, mientras que el macho busca “esparcir sus semillas”.
Sobre qué suele esperar una mujer, sería una generalización arriesgada de mi parte, pero me atrevería a decir que busca seguridad y buen sexo, al igual que los hombres.
¿Qué elementos se necesitan para que el ‘apego’ en la pareja sea ‘duradero’?
El apego solo es posible a base de la confianza, y esta se logra trabajando día a día.
Una vez que la excitación del inicio baja, podemos hacer valoraciones menos erróneas y decidir si construimos un proyecto de vida con alguien.
Algo muy común es creer que una “pareja apegada” vive “siempre en diversión”, y es todo lo contrario: es el disfrute de la cotidianidad juntos lo que hace “funcional” a una pareja.