Es un drama mexicano, en blanco y negro, con diálogos en mixteco y sin grandes estrellas... Y aun así, Roma tiene grandes chances en los Óscar.
La cinta del aclamado director Alfonso Cuarón abrió la temporada de premios en Hollywood con dos Globos de Oro y aceita los motores para lanzarse a la campaña hacia el codiciado Óscar que se entrega el 24 de febrero.
Los Globos no son necesariamente un termómetro fiel de los Óscar, principalmente porque no votan los 7 mil 902 miembros de la Academia del Cine de Estados Unidos, sino los miembros de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood.
“Aunque los Globos a menudo pueden ser un indicador de los favoritos para el Óscar, sería una tontería apostar por una alineación perfecta de ganadores”, explicó Paul Dergarabedian, analista de medios de la firma Comscore.
Nace una estrella es un ejemplo. Terminó el domingo con apenas una estatuilla -a Lady Gaga por mejor canción- pero sigue apareciendo entre las favoritas para los Óscar.
“Si cree que los Globos de Oro sirven de presagio de alguna cosa, note que Nace una estrella es el único filme nominado por todos los gremios de la industria” -actores, directores, editores, productores, casting, directores de fotografía y guionistas-“, destacó en Twitter Kristopher Tapley, editor de premios de la revista Variety.
Los miembros de estos sindicatos participan de las votaciones de los Óscar, que comenzaron el lunes y se extienden hasta el 14 de enero.
Las nominaciones se anuncian el 22, un mes antes de la edición 91 de los Óscar, el 24 de febrero.
El sitio de predicciones Gold Derby coloca a Nace una estrella como ganadora del premio a mejor película de la Academia, seguida por Roma.
“Creo que la competencia aún está abierta”, dijo Sasha Stone, editora del sitio Awards Daily, proyectando que el drama musical dirigido por Bradley Cooper “tiene que ganar uno” de los premios de los sindicatos.
Otra diferencia entre los Globos de Oro y los Óscar es que el primero tiene dos categorías para mejor película: una dramática y otra comedia o musical.
Bohemian Rhapsody, sobre la vida de Freddie Mercury, y Green Book fueron, respectivamente, las premiadas el domingo. Más predictivo, los Globos sirven para mercadeo, destacó Dergarabedian.
Una victoria “revitaliza (las películas) en las mentes del público que va al cine y más importante de quienes votan en la Academia”.
Walter Hickey, periodista cultural y de datos del sitio Insider, dijo que el chance de que los Globos de Oro predigan el ganador del Óscar es menos del 50%, destacando que este año “otorgó a dos contendientes bastante débiles sus principales premios”.
Hickey destacó, sin embargo, el premio a director otorgado a Cuarón.
“Directores premiados son una señal sólida para obtener el premio a mejor película”, indicó.
Cuarón recibirá nominaciones por el gremio de directores, así como de editores, productores, directores de fotografía y guionistas, según la prensa.
Su elenco de solo debutantes quedó fuera de los premios SAG, que sirven para predecir los premios de actuación del Óscar.
La revista Variety proyecta que Roma tendrá ocho nominaciones al mayor premio del cine, incluida mejor película y mejor película extranjera.
“La agresividad con la que (el presidente Donald) Trump y su gobierno tratan a México puede convertirse en empatía con ‘lo mexicano’ del filme” de cara a la votación, destacó Annemarie Meier Bozza, una crítica de cine y profesora universitaria en Guadalajara, quien tuvo entre sus alumnos al también aclamado cineasta Guillermo Del Toro. Cuarón ganó dos Óscar en 2014 con Gravedad, que se anotó siete estatuillas.