California revelará la próxima semana un plan para reabrir su mundialmente famosa industria del entretenimiento, en el que el principal desafío recae en Los Ángeles, epicentro de la mayoría de las producciones pero también de la pandemia en el estado.
Los sets de cine y televisión en este estado de Estados Unidos cerraron a mediados de marzo, cuando entraron en vigor las órdenes de confinamiento.
El gobernador Gavin Newsom dijo que la mayoría de los 58 condados californianos “tendrán la capacidad” de comenzar a retomar rodajes siguiendo criterios que se establecerán en una hoja de ruta.
Pero el condado de Los Ángeles –sede de los estudios de Hollywood, con la mayor cantidad de producciones y unos 900 mil empleos en la industria antes del cierre– representa “el desafío”. “Incluso hoy día, de las muertes reportadas, un número desproporcionado vino de este condado... Nos preocupa un poco, están unas semanas por detrás de todos los demás”, indicó el responsable.
Su jefa de gabinete, Ann O’Leary, describió Los Ángeles como quizá “el mayor obstáculo que tenemos con respecto a la industria”.
“No quiero endulzar esto... tenemos cada vez más casos en el área de Los Ángeles y por eso va a tener algunos retrasos”, dijo O’Leary en una llamada de Zoom con líderes de la industria del entretenimiento.
El jefe de contenidos del gigante mundial del streaming Netflix, Ted Sarandos, que participó en la conferencia, coincidió en que “tomar atajos en materia de seguridad” tendría “terribles efectos a largo plazo” en la industria del cine.