Panamá, al ser un puente natural entre las dos masas continentales que funcionó como un corredor migratorio durante el asentamiento de América, ha jugado un papel primordial en la historia antigua y reciente del continente, desde el momento de poblamiento inicial hasta los eventos históricos y sociales de los últimos siglos.
Así lo considera la médica y científica Maribel Tribaldos, del Instituto Conmemorativo Gorgas de la Salud, quien es una de las investigadoras del estudio “Genealogía y distribución racial de la población panameña”, cuya segunda etapa se encuentra en desarrollo.
“La caracterización de la estructura genética de la población nativa panameña y la reconstrucción del proceso evolutivo histórico, que ha producido la variación de esa estructura, es de suma importancia para lograr comprender el proceso del poblamiento del istmo, entender nuestra historia y de esta manera mejorar como sociedad. Estos datos permitirán completar la foto del movimiento poblacional y de los eventos migratorios en Panamá, así como definir de dónde venimos como población”, detalla.
PRIMERA ETAPA
La primera parte de este estudio, que utilizó una muestra de mil 565 voluntarios de 9 provincias y 5 comarcas, buscó clarificar la relación genética de los panameños actuales y la persistencia de genes de los primeros pobladores del país, señala Tribaldos.
“A los participantes se les hicieron pruebas de ADN mitocondrial para estudiar su ascendencia del lado materno. De los participantes, 444 eran varones, por lo que a sus muestras se les efectuaron, adicionalmente, un análisis del cromosoma Y, para descifrar la genealogía del lado paterno”, menciona la doctora Tribaldos.
Entre los resultados, se encontró que la población panameña moderna, en su la lado materno, tiene “un contundente legado de genes nativos (83.5%)”, mientras que se detectaron 14.4% de genes de ancestros procedentes de África, y 2.1% de Europa Occidental y Asia Oriental.
“Estos datos nos permiten concluir que ni los conquistadores españoles ni las influencias demográficas más recientes han contribuido significativamente en la composición genética del panameño actual, en lo que al lado materno se refiere”, explica Tribaldos.
Respecto al lado paterno, la primera etapa del estudio halló que el 65% de la muestra tiene ancestros que provienen de Eurasia occidental, “lo cual demuestra una influencia profunda de los colonizadores en lo que respecta a la línea paterna”.
Mientras tanto, el componente nativo americano solo se encontró presente en más de la mitad de los participantes nacidos en la comarca de Guna Yala, Bocas del Toro y Colón.
Así mismo, se halló que el 5.9% de los individuos reflejó tener antecedentes africanos, lo que puede ser consecuencia del comercio de esclavos y de migraciones más recientes, dijo Tribaldos.