La pandemia por el Covid-19 y las medidas de prevención que se han implementado para disminuir el número de contagios, como el aislamiento, han causado preocupación y dudas no solo en los adultos, sino también en los más pequeños del hogar.
Es relevante mantener una comunicación clara con los niños y jóvenes sobre estos temas, apunta la psicóloga clínica Ana Elisa Villalaz. “Es importante poder explicarle al niño que el mundo ha funcionado desde siempre con ese tipo de situaciones. Que tiene su propio funcionamiento y maneras de construirse y reconstruirse. Y que todos tenemos que ayudar para que las cosas vayan lo mejor posible”.
Para lograr resultados positivos, la experta resalta la importancia de que el adulto aprenda a manejar sus propias emociones para poder darle un manejo adecuado al niño, además que se le deben mostrar todos los puntos de vista sobre el tema, no solo lo que piensa el adulto. “La conversación debe llevar a la conclusión: ¿Yo qué puedo hacer, cambiar o aportar para que las cosas vayan mejor?. Entonces allí está el aprendizaje real. Porque a una persona que ayude, se sumará otra, y así sucesivamente habrá una gran masa de personas que van en una misma dirección”.
Esta comunicación, además, ayudará al niño a no vivir como una víctima, sino a ser agente de cambio. “Deben aprender que a veces pasan muchas cosas de las que uno no tiene control y no puedes hacer nada, pero lleva siempre la pregunta ¿Qué cambiaría para que esto no vuelva a pasar de esta manera? y allí es donde viene el cambio importante y el crecimiento interno, que es más profundo”.
Esto ayudará a que el niño entienda sobre “la fuerza que tenemos para salir adelante y sobreponernos de grandes dificultades”, anota.
Otra recomendación que da Villalaz es preguntarle directamente al niño si ha escuchado hablar del tema, exponerle los puntos de vista que tienen los distintos grupos, la opinión de los padres y preguntarle por la suya. “Preguntarle qué ha escuchado sobre el tema, si tiene alguna preocupación, cuál es su punto de vista. Si es muy pequeño, tal vez dirá: ‘no sé, voy a pensarlo’. Pero si es más grande, estará abriendo un canal de comunicación para saber qué ha visto, qué ha escuchado, qué le han dicho los amigos, qué está pensando. Y estás ayudando a que el niño forme su propia opinión con respecto a distintos temas”.
Manejo de la situación
Para la psicóloga Madelaine Castro Ríos “es muy importante entender el efecto significativo del aprendizaje por observación en la niñez, especialmente cuando son más pequeños. El desconcierto y el temor son normales ante situaciones como estas y la forma en la que los adultos reaccionamos y las afrontamos será lo que marcará la diferencia tanto en cómo lo vivan, lo recuerden y el aprendizaje tomen de esto para el resto de su vida”.
Castro Ríos explica que las acciones para manejar situaciones como la del coronavirus deben estar dirigidas bajo la premisa de que los chicos recordarán cómo lo vivieron en su ambiente familiar. “Para evitar que lo sientan como un encarcelamiento lleno de emociones perturbadoras y aniquilación de su rutina social, las recomendaciones son: proporcionar la información pertinente y eliminar la exposición constante a medios masivos a fin de evitar la sobrecarga de datos y generar frustración y temor. Establecer reglas de contingencia y auto cuidado para mitigar la proliferación del virus, pero haciendo uso de lenguajes no agresivos y sin ser imposiciones sino demostrando la importancia y el porqué de cada una”.
La especialista hace una mención al uso de la tecnología para socializar con quienes no están en nuestro hogar y de esta manera reforzar lazos familiares, amistad y redes de apoyo, pero sin hacer uso excesivo. “También debemos minimizar en lo posible las percepciones de carácter prejuicioso, entendiendo y ejecutando acciones que lleven consigo el mensaje de que somos parte de la solución”, concluye Castro Ríos.
En el hogar
Los niños son creativos, aventureros y pueden hacen volar la imaginación con simples oportunidades, destaca la psicóloga y especialista en educación especial Ivonne Guevara. Por ello recomienda realizar rutinas diarias como ayudar en los quehaceres del hogar, que tengan tiempo de jugar y, por supuesto, a los módulos de las escuelas.
Leer cuentos, realizar manualidades, competencias, cocinar juntos, juegos de mesa, invitarles a crear juegos con sus reglas, convivir en familia y juegos lúdicos son otras alternativas.
La rutina puede ser escrita y colocada en la pared detallando las horas.