Mario miró la cena sin muchas expectativas: pescado sudado en coco, yuca a la pedrá y una extraña ensalada que, al probarla, le voló la mente.
“Son hojas hervidas de dachin”, explicó la cocinera, Carmen Stonestreet, mientras que en la cabeza de Mario explotaban los sabores.
Temprano, al día siguiente, Fermina de Serrano tenía seteada una mesita para desayunar, al final de su muelle sobre el río. Fermina llegó sonriente, con pescado asado en hoja de bijao, ñampi, su famoso yanikeke y rodajas de guineo majado que no parecían la gran cosa, pero su intenso sabor sorprendió a Mario. “Se llama buchú”, explicó Fermina, una variedad de guineo verde, hervido y majado, “con sal y ya”.
A media mañana, arrancó oficialmente el intercambio gastronómico. Desplegados sobre una mesa, productos locales: guineos de diferentes tamaños, ñame, yuca, palmito, zapallo, calalú, dachin, fruta de pan, arroz, coco, ajíes, culantro, pescado, langosta y pulpo.
Rápidamente, las participantes empezaron a rayar coco, picar guisos y pelar verduras. Norsa Palacios y Cristina Miranda prepararon la ensalada de dachin y el puré de buchú. Mario colocó un poco del puré sobre una hoja de bijao, lo rellenó con el dachin y langosta picada creando un tamal que bautizó como Buchú Lobster.
“Esto se lo pueden vender al poco de turistas los fines de semana en el Escudo de Veraguas y de esa forma atraerlos hacia la comunidad”, recomendó Mario.
Emelida Smith preparó una bola de masa llamada Mrögnodo. Mario tomó un poco, lo rellenó con dachin, armó una empanadita y la puso a freír en aceite de coco. “Lo pueden rellenar con lo que sea, la idea es que se diviertan creando combinaciones con lo que ya tienen”, dijo.
Las chicas seguían sacando platos y Mario tirando ideas, todos comiendo y probando en alegre armonía, vaciladera y buena vibra. Carmen Stonestreet finalizó con un rondón. “El mejor rondón que he probado en vida”, afirmó Mario con una gran sonrisa.
“Lo más difícil es el sabor y en esta comunidad eso ya lo tienen. Denles de comer (a los turistas) lo que ustedes consumen. No pierdan su tradición, porque esa es la riqueza de ustedes”, recomendó Mario a las participantes.