La Prensa cumple 35 años este martes y aceptó un reto en el ring del Knockout. Respondió sobre Bobby Eisenmann, de si se cree o no un juzgado y de sus mea culpa.
Lo primero es lo primero. ¿Cuánto manda Bobby Eisenmann de 1 a 5? ¿Supervisa titulares, dicta líneas?
Cero. ¿Tú no eres la que averigua antes de entrevistar a alguien? Bobby tiene como 20 años de no ser director ni presidente.
Pero lo tienes en el machote y el edificio se llama como él…
Claro, fue fundador y primer presidente y eso siempre se le reconocerá. Siempre ha respetado a quien dirige el diario.
¿‘La Prensa’ es varelista?
Ni varelista ni pro ningún partido, Flor.
Pero a Varela se le ha tratado con más cariño que a sus antecesores en el primer año, ¿o no?
A todos les va bien el primer año: escoba nueva barre bien. Mira a los caricaturistas, lee los editoriales y las glosas. No hay cobertura cariñosa.
Bueno, pero ahí están Fernando Berguido y Chelle Corró trabajando en el gobierno…
Desde donde están pueden hacerle bien al país. Con esos nombramientos perdió La Prensa.
Dime tres indefendibles del gobierno de Varela.
Que mantenga vigente el PAN, que la mayoría de sus ministros incumplieron la ley y no hicieron pública su declaración patrimonial de bienes, el nepotismo y, para que veas que no soy varelista, te digo más. Mantener la ley de contrataciones públicas sin modificaciones, los tres pagos a Cobranzas del Istmo y la defensa a Odebrecht.
¿En eso son tercos o irresponsables?
Son irresponsablemente tercos.
¿Con quién tienes más pesadillas, además de Martinelli?
No tengo ni pesadillas ni obsesiones. Duermo bien, a diferencia quizás de Pipo, de Guardia Jaén, de Moncada Luna o del mismo Martinelli. La plata mal habida no ayuda a conciliar el sueño…
¿Ni siquiera estás obsesionada con el militarismo?
Eso sí me marcó. Me censuraron, me cerraron... lo mismo que trató de hacer el gobierno pasado. Martinelli demostró que sus niveles de corrupción superaron a los del militarismo. La corrupción se hace con o sin uniforme militar.
¿Quién te odia más, Noriega o Martinelli?
Empate de los dos con Pérez Balladares. Paradójicamente, nos criticaron por cuestionarlos, pero ahora les conviene que la institucionalidad por la que luchamos durante sus gobiernos funcione.
¿Cuándo patinaste más duro que cuando contrataste a Santiago Fascetto?
El problema no fue contratarlo, porque al principio no era mal periodista. El problema fue no habernos dado cuenta a tiempo que se había vendido. El resto es historia.... se convirtió en un Fulele, pero argentino...
Tan inocente eres… no pareces. Cuéntame cómo fue esa renuncia.
El no renunció, pidió licencia. Y estando de licencia llamó y dijo que se iba a trabajar al Panamá América.
¿Cómo recuerdas a los expresidentes? Empecemos con Martín Torrijos.
Sigue siendo un gran desconocido. Él trajo a Odebrecht. No lo olvides. Y eso sin contar el sepelio del Cemis. Pero derogó lo que quedaba de las leyes mordazas.
Guillermo Endara.
Comparado con sus sucesores, fue un gran estadista. Honesto y respetuoso de la democracia.
Mireya Moscoso.
Pudo haber sentado el precedente en su condición de mujer, pero la vanidad la consumió. Cómo olvidar el helicóptero, sus viajes a Mónaco, su casita en Punta Mala, su fascinación con no andar andrajosa (gracias a nuestros impuestos) y con la realeza. Y cómo olvidar a sus amistades de dudosa reputación. Winston Spadafora, Jean Figali… y este papel no aguanta más.
Ernesto Pérez Balladares.
Solo tengo una palabra para él: soberbia. Todos sus males se derivan de eso. Ah, y cuando lo veas pregúntale por las partidas discrecionales que usó para temas personales. A propósito Flor, recientemente te escribió que pagaría de vuelta al Estado, ¿sabes si ya lo hizo?
Ricardo Martinelli.
Sinónimo de corrupción y cobardía. Usó las zapatillas, para salir huyendo.
¿Te crees dueña de la verdad y la ética?
Al revés: soy esclava de la verdad y me guío por la ética.
¿Quién juzga primero, el Órgano Judicial o tú?
Yo informo; el Órgano Judicial juzga.
¿El Ministerio Público actúa basado en ti o tú actúas basado en el Ministerio Público?
Nosotros investigamos y publicamos, ellos deben hacer su trabajo.
¿Es verdad, como dijo Poulett Morales, que ‘La Prensa’ pone y quita visas?
Qué pena, eso es ignorancia en su máxima expresión. Si pudiéramos dar y quitar visas, ¿adivina quiénes ya no estarían en Miami?
¿Hasta dónde llega tu poder?
No es poder, es responsabilidad, pero algunos la traducen como poder.
¿Para los gobiernos un medio independiente es opositor?
Al parecer, pregúntale a ellos.
¿Eres independiente o eres la más independiente?
Independiente, no tengo dueño, y eso no tiene precio.
Pero tienes líneas…
Por supuesto, la defensa de la institucionalidad democrática, de la libertad de expresión y de todos los derechos fundamentales.
¿Qué le respondes a quienes dicen que quieres cogobernar?
Si se salen del camino, a los políticos hay que recordarles lo que prometieron y para lo que fueron electos. Si eso es cogobernar, lo seguiré haciendo.
¿Tú cuestionas pero no te pueden cuestionar?
Claro. Lee la Página del Lector y los comentarios del público en prensa.com.
Adelántanos un poco. ¿Quién cae pronto?
No tengo idea, pero deben cumplir la ley quienes están prófugos y hay muchos que aún no han sido llamados a indagatoria.
Tres buenos funcionarios que recuerdas.
Guillermo Endara, Billy Ford, Ricardo Arias Calderón, Chinchorro Carles, Julio Linares y puedo ser muy injusta olvidando algún nombre.
¿Quién es tu competencia?
Eso que lo contesten los lectores.
¿Por qué? Respóndelo tú…
Hay enfoques noticiosos en los que te diría que La Estrella y Mi Diario. Panamá América fue muchas veces competencia… hasta que Ricardo Martinelli lo compró.
Pero para ti debe ser todo un logro que ese medio se haya vuelto nada, ¿no?
En lo más mínimo. Da dolor. Era mejor tenerlo como competencia y que el país tuviera otra fuente seria de información.
¿Cuánto te toca limitarte editorialmente para no perder clientes?
En lo absoluto. Hemos perdido clientes que prefieren irse cuando se sienten afectados por algunas noticias. Incluso, el gobierno pasado por más de tres años no pautó con nosotros.
¿Le creíste el perdón a Noriega?
No.
Tienes 35 años. La lección más dura e importante que has aprendido.
Que este es un oficio ingrato y solitario. Y por supuesto, que no somos infalibles.
Un mea culpa.
No haber dimensionado desde el inicio del gobierno de Martinelli las primeras señales de autoritarismo y corrupción.
Lo que te falta por aprender.
El mundo cambia constantemente y todos los días aprendemos.
¿No te da lástima ver presos a los que has denunciado?
No me alegra su desgracia porque hay familias de por medio, pero pesan más las familias que se perjudicaron por su corrupción. Ellos debieron pensar en sus propias familias, cuando violaban la ley. Pero tampoco me da lástima. ¿Acaso a ellos les dio lástima cuando afectaron al erario?
¿Tienen prioridad para tus altos cargos los yeyesitos?
Aquí se valora la independencia, la integridad, la solidaridad, la valentía y, por supuesto, el buen periodismo. Quienes tienen ese perfil están en todos los cargos de La Prensa.
¿Te preocupa más el Ejecutivo, el Legislativo o el Judicial?
El Judicial, sin duda alguna.
¿Qué tanto te debe el país por la recuperación de la democracia?
Ese no es un triunfo que yo pueda reclamar. Es el triunfo de una sociedad informada, que nuevamente exige que se gobierne respetando la institucionalidad y sin corrupción. Por eso, este gobierno no se puede equivocar. Y yo se lo recordaré cada vez que sea necesario.