Siempre hemos dicho que el ahorro es la base de la inversión futura, así como a nivel personal un seguro contra la incertidumbre del mañana. De cara a un presupuesto familiar, ahorrar es la capacidad de generar un excedente mensual sobre nuestros gastos básicos. No siempre es posible, pero muchas veces es el resultado de “evitar” darse un gusto hoy, para lograr ir acumulando unos fondos en ahorro que servirán para atender necesidades futuras.
El ahorro más importante es el fondo de contingencia que toda familia debe intentar tener para solventar los imprevistos. Luego y dependiendo de cada presupuesto familiar, algunos logran ahorrar a través de la compra de inmuebles que van pagando con un crédito y otros prefieren seguir haciéndolo en efectivo, ya sea en depósitos a plazo o inversiones.
En el entorno actual, con la Reserva Federal de Estados Unidos incrementando la tasa de interés de referencia, que llega a un nivel del 3% al 3.25% anual, y siendo su objetivo principal combatir la inflación por lo que no dudará en mantener el ritmo en incrementos futuros, es el momento de optimizar los rendimientos de esos ahorros.
En nuestra opinión, si la tasa del bono del Tesoro americano a plazo de un año rinde hoy por encima del 4%, es muy difícil justificar y por lo tanto aceptar en cuentas a plazo en los bancos, tasas menores a esta, dado que se entiende que el riesgo soberano de Estados Unidos es el mejor, y que cualquier depósito fuera de ese mercado estadounidense tiene que tener una prima por riesgo país.
Sin duda, está es la oportunidad de obtener buenos rendimientos para los ahorristas de cuentas a plazo. Dependiendo de la clasificación de riesgo de cada banco y del plazo de los depósitos se pueden obtener tasas de interés impensables hace un año.
Cada familia con ahorros, tendrá que decidir, previo a un análisis de la capacidad de sus ingresos netos y necesidades de liquidez futuras, evaluar a qué plazo o por cuánto tiempo le conviene contratar una cuenta a plazo, dado que como sabemos por temas regulatorios no pueden ser canceladas antes de su vencimiento.
En mi opinión, una buena estrategia es armar una escalera de vencimientos siguiendo los siguientes pasos:
1. Definir las necesidades futuras de liquidez de la familia para algún tipo de gasto o inversión, para determinar así los montos y plazos máximos de las cuentas a plazo a contratar.
2. Negociar con su banco de confianza las tasas de interés para estos depósitos a diferentes plazos, de forma que el banco considere en su evaluación de tasas a pagar no solo el monto de una cuenta a plazo sino un portafolio de cuentas a plazos.
3. Establecer los depósitos a plazo a diferentes periodos. Si pensamos, como todo indica que las tasas seguirán subiendo se puede armar una escalera que comience con vencimientos a 6 meses, luego otra a 1 año, 2 años y tal vez 3 años. Es importante que evaluemos si el diferencial de tasa a más plazo tiene la pendiente suficiente que justifique ese mayor compromiso en el tiempo. Por otro lado, la tasa de interés como todo indicador de mercado, puede subir o bajar, por lo cual hoy puede ser el momento de asegurar un buen rendimiento a mayor plazo.