Varias personas han muerto tras el impacto causado por una avalancha de nieve que ha sepultado completamente el hotel de lujo donde estaban hospedados en la localidad de Farindola, en la provincia de Pescara (región de los Abruzzos), situado en el centro de Italia.
El alud ha sido causado por la serie de terremotos que este miércoles volvieron a golpear el país de la bota. Los equipos de emergencias trabajan a contrarreloj y en condiciones muy difíciles para rescatar a los supervivientes.
Los quitanieves van abriendo lentamente las vías de acceso permitiendo la llegada de ambulancias y refuerzos.
De momento, solo han extraído un primer cadáver del interior del alojamiento, que según informan los medios italianos –que a su vez citan fuentes de los servicios de rescate– se trata de un hombre.
Le immagini dall'elicottero della #PoliziadiStato che sorvola l'hotel di #Rigopiano sommerso dalla neve pic.twitter.com/ntmQU0CUJA
Antonio Crocetta, uno de los integrantes de primer equipo de rescate que logró entrar en el hotel, reducido ahora a un amasijo de escombros, informó a las autoridades de que en su interior se encontraban "muchos muertos" como consecuencia del derrumbe de la estructura.
En el interior del edificio había 22 personas alojadas, entre ellas dos niños, además de los empleados. Unas 30 personas en total. El hotel quedó completamente destruido e incluso parte de sus instalaciones fueron desplazadas hasta 20 metros por la fuerza brutal de la nieve, según informa La Repubblica.
'ESTAMOS MURIENDO DE FRÍO'
Hasta el momento, el presidente de la provincia de Pescara, Antonio Di Marco, solo ha confirmado que hay dos personas con vida, las mismas que enviaron el mensaje de socorro.
Se trata de Giampiero Parete y Fabio Salzetta, ambos italianos, que de casualidad estaban fuera del hotel en el momento de la avalancha y pudieron buscar refugio en el interior de un vehículo que también resultó arrasado por la virulencia de la nieve.
Además, alertaban de que estaban “muriendo de frío”. Fueron encontrados con hipotermia y trasladados al hospital en helicóptero, pero no se teme por su vida.
“Estoy a salvo de milagro. Había salido un momento a recoger algo del coche”, relató a los médicos Parete, cuya mujer e hijos están bajo los escombros.
Pero no fueron los únicos en lanzar el mensaje de alerta. Una pareja, que también era huésped del hotel, mandó un SMS a los equipos de emergencia:
“Ayúdenos, estamos muriendo de frío”. Poco antes de la tragedia, la dirección del Hotel había informado de que a causa de las condiciones atmosféricas y las fuertes nevadas, las líneas telefónicas fijas no funcionaban.
El hotel de cuatro estrellas está a mil 200 metros de altitud y en una zona montañosa que permanece prácticamente inaccesible tras el sismo. La avalancha que lo siguió arrasó árboles, automóviles, animales y parte del edificio.
El centro de Italia se vio golpeado este miércoles por una nueva cadena de terremotos, cuatro de los cuales han superado los 5 grados de magnitud. El epicentro de los sismos se ha situado, una vez más, en una zona próxima la localidad de Amatrice, la localidad completamente destruida por el terremoto del 24 de agosto que dejó casi 300 muertos y cientos de heridos.
El primer temblor, de 5.3 de magnitud, se produjo a las 10:25 a.m. y en la hora siguiente hubo otros dos de 5.4, y 5.3 grados. A las 2:33 p.m. tuvo lugar un nuevo temblor de 5,1, según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV). Además, hubo decenas de réplicas de menor intensidad, algunas por encima de 4. Los terremotos se sintieron también en Roma donde causaron el pánico.