MÉXICO, (AP).– La captura del máximo líder de Los Zetas mantiene en estado de alerta a las autoridades ante posibles reacciones mientras que expertos creen que es improbable que el descabezamiento de esta clase de organización pueda reducir la violencia en los estados fronterizos, que este grupo ilegal ha dominado aterrorizando a la población.
Miguel Ángel Treviño Morales, alias el “Z40”, fue capturado la madrugada del lunes en un camino de terracería al suroeste de la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, al norte del país, en una operación realizada por la marina mexicana, apoyada con un helicóptero que hizo una maniobra para detener la camioneta pick up en la que viajaba con dos presuntos cómplices.
“El helicóptero bajó casi al nivel del piso”, dijo el martes a The Associated Press el vocero del gobierno federal mexicano para temas de seguridad, Eduardo Sánchez. “Creo que se puso arriba (de la camioneta) y luego enfrente”.
Luego de que la camioneta se detuvo otros marinos llegaron por tierra y lo detuvieron junto con dos hombres, un presunto escolta y un contador.
Dos de los hombres se tiraron al piso y uno más intentó huir, aunque Sánchez dijo no saber cuál de ellos quiso escapar.
El portavoz evitó mencionar la cantidad de marinos que hicieron parte del operativo, si hubo participación de instituciones de seguridad estadounidenses y sólo dijo que se trató de miembros de las fuerzas especiales en la que no se hizo un solo disparo.