La Asamblea Legislativa de El Salvador, dominada por partido oficialista Nuevas Ideas (NI), aprobó este martes derogar artículos de la Ley de Partidos para eliminar “en definitiva” la financiación pública para la propaganda de los institutos políticos luego de que el pasado febrero se reformara la Constitución para dicho fin.
La propuesta de derogación obtuvo los votos de 58 diputados -de 60 en el Congreso- y fue iniciativa de diputados de Nuevas Ideas.
De acuerdo con el dictamen, leído durante la sesión plenaria de hoy correspondiente a esta semana, la derogación y reforma de artículos de esta ley permitirá “eximir al Estado de financiar a los partidos políticos, que deberán buscar financiamiento para sus plataformas sin necesidad de ser una carga para el erario público”.
“Los partidos políticos podrán recibir financiamiento privado con aportaciones económicas lícitas en efectivo o en especie” y “no podrán solicitar créditos a la banca estatal para su financiamiento ni recibir aportaciones de personas no identificadas”, establecen las reformas que entrarán en vigencia ocho días después de su publicación en el Diario Oficial.
Según la diputada oficialista Suecy Callejas, “este es el último paso para la eliminación en definitiva de la deuda política de los partidos”.
“Eliminar la deuda política es voluntad del pueblo soberano y hoy lo estamos cumpliendo”, añadió.
Entre tanto, la diputada opositora Marcela Villatoro, de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha), propuso modificar la ley de compras públicas para “evitar que empresas que donan a los partidos luego reciban favores y contratos públicos”.
“Como una forma de transparencia propongo que las empresas que donen a los partidos no puedan licitar, en ninguna forma, en el proceso de compras públicas del Estado para evitar la corrupción”, dijo la parlamentaria cuya propuesto no tuvo eco entre los diputados oficialistas.
La reforma a la Constitución que elimina la financiación política fue aprobada el 12 de febrero pasado y ratificada el día 26 por Nuevas Ideas (NI), y sus aliados.
La enmienda, que fue impulsada por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, y secundada por su partido, establece la derogación del artículo 210 de la Constitución, que reconoce “la deuda política como un mecanismo de financiamiento para los partidos políticos contendientes, encaminado a promover su libertad e independencia”.
La iniciativa de Bukele fue catalogada como una “cortina de humo” tras la caída de su imagen, ya que el mandatario ha recibido su nota más baja desde que llegó al poder en 2019.
La financiación pública a los partidos era reconocida en la Constitución y en la Ley de Partidos como “un mecanismo para los partidos políticos contendientes encaminado a promover su libertad e independencia”.
La ley establece que los partidos reciben del Estado una suma de dinero por cada voto válido obtenido en las elecciones, fondo que es utilizado para financiar sus campañas.