Exclusivo

Hoy por hoy: Asilo o impunidad

El asilo es una figura noble del derecho internacional, creada para proteger a perseguidos políticos. Pero cuando se utiliza para evadir procesos penales legítimos, se convierte en un escudo para la impunidad. Saúl Méndez, líder del sindicato más poderoso del país, pidió asilo a Bolivia no para defender ideas, sino para huir de la justicia panameña. Mientras otros dirigentes del Suntracs enfrentan acusaciones graves —como estafa, blanqueo de capitales y falsificación de documentos— y comparecen ante los tribunales, su secretario general decidió escapar. No fue un acto de lucha, sino una salida cobarde. No es el único. Ricardo Martinelli, expresidente condenado por blanqueo de capitales, también evadió la justicia, refugiándose en una embajada extranjera. Dos figuras de bandos opuestos, un mismo patrón: buscar protección política para esquivar responsabilidades penales. Quien realmente cree en su causa enfrenta la justicia con la frente en alto. El que huye, se deslegitima. Y el abuso del asilo, lejos de proteger la democracia, la erosiona.

LAS MÁS LEÍDAS

  • Precios de los combustibles disminuirán a partir del viernes. Leer más
  • Félix Paz Moreno, exabogado de Martinelli, es designado Defensor del Pueblo adjunto. Leer más
  • Aprehenden a exdirector de la AIG Luis Oliva por presunto enriquecimiento injustificado. Leer más
  • Sale de prisión el exalcalde de Colón, Dámaso García: el presidente Mulino le rebajó su pena. Leer más
  • Apagón causado por planta termoeléctrica de la mina afectó interconexión entre Guatemala y México. Leer más
  • Contraloría retira a sus fiscalizadores de la Unachi y centraliza controles en David. Leer más
  • Cúpula de la Unachi mantiene a la rectora en el poder: quiénes son y cuánto ganan. Leer más