El reciente evento realizado en Penonomé, con una explicación exhaustiva por parte de la Comisión de Economía del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), ha puesto en cifras frescas y alarmantes la realidad que muchos prefieren evitar. La situación económica en la provincia de Coclé revela las consecuencias devastadoras de decisiones impulsivas y mal fundamentadas, exacerbadas por una crisis global y el impacto directo de los cierres industriales.
Desde 2019, Coclé ya enfrentaba problemas significativos en su tejido económico, la falta de formación adecuada del capital humano, estrictos requisitos financieros para las PYMES, insuficiencia de infraestructura vial y una limitada capacidad de exportación, entre otros. La pandemia agravó estas dificultades, pero el golpe final llegó con la paralización de grandes industrias, particularmente el de Cobre Panamá.
El cese abrupto de la mina no solo supuso la pérdida de empleos directos e indirectos, sino que ha tenido un efecto multiplicador en la economía local. Según un especialista del Conep, el 40% de los empleados de Cobre Panamá eran de la provincia de Coclé, y su paralización ha reducido la derrama económica en 256 millones de dólares anuales. Este impacto es tan profundo que, según estimaciones, el turismo local no podría compensar la pérdida de esta magnitud en menos de 114 años.
Los datos reflejan una realidad preocupante: hoteles y restaurantes vacíos, centros comerciales con escasa afluencia, escuelas privadas con matrícula en descenso, y un aumento en la desesperación económica entre los residentes. La comunidad ha visto cómo los negocios cierran y las oportunidades de empleo se evaporan, dejando a muchos luchando por sobrevivir. La situación es especialmente grave para aquellos que dependían directamente de los empleos generados por la mina, y que ahora enfrentan un desempleo masivo y una caída en la calidad de vida.
A medida que la provincia de Coclé se enfrenta a esta crisis, surge la pregunta crucial: ¿cómo se puede compensar la pérdida de empleos y el colapso económico que ha dejado la paralización de la mina? Los defensores de la paralización se deben enfrentar la dura realidad de que no existe una solución rápida ni fácil para reemplazar el impacto económico de la mina. La transformación hacia nuevas fuentes de ingresos y empleo es un proceso largo y complicado que requiere decisiones informadas y una visión estratégica que, lamentablemente, ha faltado en los últimos tiempos.
Es imperativo que se tome acción para abordar esta crisis de manera efectiva. La provincia necesita una estrategia clara para la recuperación económica, con inversiones en infraestructura, educación y apoyo a las PYMES, así como medidas para revitalizar el turismo y atraer nuevas inversiones. La población de Coclé, que ha sido severamente afectada, merece un compromiso serio para revertir los daños y garantizar un futuro estable.
La lección aquí es clara, decisiones apresuradas y mal fundamentadas pueden tener efectos devastadores en comunidades enteras. Es hora de que se reconozca la magnitud de la crisis y se actúe con urgencia para mitigar sus efectos. La situación actual exige un cambio en la forma en que se aborden los problemas económicos y un enfoque más responsable y considerado para proteger y promover el bienestar de todos los ciudadanos de Coclé.
La autora es presidenta de la Fundación para el Desarrollo Turístico Integral de la Provincia de Coclé y del Museo de Memoria Histórica de Río Hato.