Ya lo dijimos: “Pasados los fastos de la toma de posesión (rey de España incluido),amanece el día uno de la “Era RM”, que mantiene la ambigüedad de sus siglas, detrás de las cuales no se puede uno aventurar a trazar una línea que divida a RM de RM, más allá de aquella frase célebre: “Mi amistad llega donde empieza el cumplimiento de la ley”. Veremos, amanecido este nuevo gobierno, hasta dónde nos llevan los RM".
Este es el gobierno que más rápido se ha corrompido, el que presenta el más alto nivel de pillaje, el que más mediocres aglutina, el que más rofión ha salido, y el que peor oposición tiene, siendo que le ha votado solo el 34% de los panameños. Es al que más trampas se le va a permitir, porque ya hay por allí algunos que hacen la aritmética de mediocre ciudadano: ya queda menos para que se acaben los cinco años.
RM da un salvoconducto a RM, la amistad ante todo y la ley para los tontos de siempre. Los del buen camiNito han rofeado y mentido hasta conseguir lo que quieren: uno, irse con la plata y sin pisar la cárcel; el otro, aprobando con la complicidad de los diputados una ley de la CSS que no es otra cosa que hambre para mañana, que no resuelve el fondo del asunto. Y está lo de la mina, otro cuento/yuca que nos van a meter.
¿Quién se atreve a una revocatoria de mandato? La cobardía nos consume, y no faltará el que diga que no es el momento para experimentos, pero la verdad es que cualquier cosa es mejor que este gobierno, que ha demostrado que se puede hacer peor que la suma de PRD y panameñistas, pero que nadie olvide que a los RM no los puso unos extraterrestres, les votaron los ciudadanos, y también lo hicieron a su blanda oposición.
“Sarna con gusto no pica”, dicen, pero pica demasiado.
El autor es escritor.