Panamá ha participado en tres de los ocho ciclos en los que se ha aplicado la prueba PISA. En 2009, en 2018 y en 2022, porque se retrasó un año debido a la pandemia del covid-19.
La prueba PISA mide conocimientos y competencias en matemáticas, lectura y ciencias, en jóvenes de 15 años, que al menos hayan cursado 6 años de educación formal, en diversas modalidades, incluida la virtualidad. En 2022 el tema central fue la competencia matemática. Participaron 81 países y 690 mil estudiantes. 37 miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y 44 economías asociadas. El cierre prolongado de las escuelas afectó los resultados de las pruebas en muchos países, que tuvieron una disminución de hasta 15 puntos en matemáticas y de 10 puntos en lenguaje; sin variaciones en ciencias. No obstante, al menos 31 países mantuvieron sus resultados en matemáticas y algunos mejoraron debido en parte a cierres más cortos, al uso del aprendizaje remoto y al apoyo de los docentes y padres de familia.
Las pruebas establecen niveles de competencias, de 1-4; pero los bajos resultados hicieron que los especialistas desarrollaran competencias más sencillas desagregando el nivel 1 en a, b, y c; y las altas puntuaciones de estudiantes más aventajados llevaron la prueba desde el nivel 4 hasta el 6.
Los estudiantes de Singapur, Japón, Corea, Estonia, Suiza y Canadá obtuvieron los puntajes más altos en todas las pruebas, superando el promedio de los países de la OCDE. Además, Macao, Taipei y Hong Kong presentaron resultados similares a Singapur y a Japón.
Para Panamá más que los puntajes, -que son bajos- lo importante es saber el nivel de competencia en el que se encuentran los estudiantes. En el nivel 2, los estudiantes tienen competencias básicas que les permiten seguir aprendiendo. Un nivel menor a 2 significa que no tienen ni los conocimientos ni las competencias básicas requeridas para poder desempeñarse con éxito. El 83.8% de las respuestas en matemáticas, el 57.7% de lenguaje y el 62.2% de ciencias se ubican en el nivel menos 2, mientras que solo el 1.2% se encuentra en los niveles 5 y 6. Esto significa que tenemos que intervenir con urgencia en las matemáticas, pero también en lenguaje y ciencias. Los resultados de los países con alto desempeño reflejan cifras elevadas en los niveles 5 y 6 y cifras muy bajas en el nivel menos 2. Debemos focalizarnos en los estudiantes que tienen bajo desempeño. El papel de los maestros y los padres igual que el de la tecnología sigue siendo crucial para el aprendizaje de los estudiantes. Los resultados de la prueba PISA nos sirven para que se formulen y ejecuten políticas educativas de corto, mediano y largo plazo. El progreso de una nación se juega en las aulas de clases.
La autora es académica de número, Academia Panameña de Psicología