Juan, de 4 años; María, de 2 años; Diego, de 8 meses.Durante la temporada 2024–2025 en Estados Unidos se han reportado 68 muertes pediátricas asociadas a la influenza. Cada uno de esos 68 números representa una vida, una historia y una familia que ha sufrido una enorme pérdida. Este triste registro nos recuerda que la gripe puede ser muy seria, especialmente para nuestros pequeños.
¿Por qué es tan peligrosa la influenza en niños?
Los niños, en especial los menores de 5 años, tienen sistemas inmunitarios en desarrollo, lo que los hace más vulnerables a complicaciones graves. La influenza puede comenzar con síntomas que parecen un resfriado fuerte, pero rápidamente puede derivar en fiebre alta, dolores intensos y complicaciones como la neumonía.En casos severos, la infección puede requerir hospitalización y, lamentablemente, resultar fatal.
Es fundamental entender que, aunque muchas veces se minimice la gripe, esta enfermedad puede tener consecuencias devastadoras. Las cifras actuales, que reflejan la pérdida de vidas como la de Juan, María y Diego, demuestran la importancia de no bajar la guardia ante la influenza.
Medidas para proteger a nuestros hijos
Afortunadamente, existen formas efectivas de reducir el riesgo de contraer influenza y sus complicaciones:
Vacunación anual
La vacuna contra la gripe es la herramienta más eficaz para proteger a nuestros niños. Expertos del CDC y la American Academy of Pediatrics (AAP) recomiendan que todos los niños a partir de los 6 meses reciban la vacuna anual.
La vacuna es segura y ha sido administrada a millones de niños durante décadas. Está compuesta por virus inactivos o atenuados, lo que significa que no puede causar la enfermedad. Los efectos secundarios son generalmente leves, como dolor en el lugar de la inyección, y duran poco tiempo. Recuerda: cada dosis aplicada es una barrera para que más vidas, como las de nuestros pequeños, se salven.
Higiene y buenas prácticas
Enseña a tus hijos a lavarse las manos frecuentemente, sobre todo después de estar en lugares públicos o tras toser y estornudar.
En situaciones de alta exposición, como en escuelas o centros comerciales, el uso de mascarilla puede ayudar a reducir la transmisión del virus.
Limpia regularmente las superficies de tu hogar, especialmente aquellas que se tocan con frecuencia, como manijas y juguetes.
Es importante estar atentos a los primeros signos de la gripe: fiebre, tos, dolores musculares y fatiga. Si tu hijo presenta estos síntomas, consulta con un profesional de la salud lo antes posible. Los medicamentos antivirales son más efectivos cuando se administran dentro de las primeras 48 horas de aparición de los síntomas.
La influenza puede parecer una enfermedad común, pero para nuestros niños puede representar un riesgo real y potencialmente mortal. Las 68 muertes pediátricas registradas en esta temporada son un recordatorio doloroso de la importancia de proteger a nuestros hijos. Vacunar a los niños es una medida segura y comprobada que previene complicaciones graves y salva vidas. Además, la higiene y la detección temprana de los síntomas son aliados esenciales en la lucha contra la gripe.
Habla con el pediatra de tu hijo para asegurarte de que esté al día con la vacunación y sigue promoviendo hábitos saludables en casa. Recuerda que cada medida que tomamos puede marcar la diferencia entre una vida salvada y una tragedia. ¡Protejamos juntos la salud de nuestros pequeños!
La autora es pediatra.