Nadie puede entenderlo del todo: el Real Madrid no deja de caer en picada. Esta temporada será la tercera consecutiva sin títulos, y eso no pasaba en la Casa Blanca desde hace medio siglo.
La caída.
"Esto no hay Dios que lo aguante", dicen que dijo Florentino Pérez luego de ver cómo un Real Madrid deslucido y sin ganas caía ante el débil Mallorca hace pocas semanas. Pérez fue el hombre que llegó a la presidencia del club hace seis años para realizar una verdadera revolución que ahora toca a su fin. Comenzó su mandato agobiado por las deudas y en apenas tres años equilibró las cuentas de la institución, además de conseguir la Liga Española —dos veces—, la Liga de Campeones de Europa y la Copa del Rey. Pérez decidió ir por más y fue entonces que se profundizó el fenómeno de los galácticos con la llegada de las estrellas más cotizadas del mundo. Pero la marea cambió.
Hoy los galácticos son portada de los diarios por sus peleas y no por sus goles... "24 jugadores me traen más problemas que 115 mil empleados", se le escuchó decir a Pérez, también presidente de Actividades de Construcciones y Servicios, la tercera constructora de Europa. Y entonces, contra todo pronóstico, Pérez renunció.
El vestuario.
Los rumores sobre los problemas internos del plantel salieron a la luz con una vehemencia inusitada. Hoy los medios hablan de una virtual guerra entre los brasileños -Baptista, Roberto Carlos, Robinho- y los españoles -Salgado, Casillas, Guti- comandados nada menos que por Ronaldo y por Raúl. Beckham y Zidane no participarían del conflicto.
Primero fue Ronaldo el que salió a decir en los medios que se sentía maltratado por la afición del Bernabeu. Raúl se lo recriminó en público y el brasileño lo acusó de haber empeorado la situación con sus comentarios. Hasta trascendió que Ronaldo tuvo un enfrentamiento a golpes con Guti, en el vestuario, pelea en la que el español se llevó la peor parte ya que recibió una patada en un muslo que lo marginó dos semanas de los campos de juego. El diario Sport, que difundió intimidades de la pelea, tituló: "Guerra Civil en el Madrid".
Por si esto fuera poco, los medios aseguran que la vida social de los jugadores parece más importante para ellos que los juegos del Real. Y entonces recuerdan el matrimonio de Ronaldo con Daniela Cicarelli y el noviazgo de Iker Casillas con la ex Miss España Eva González. En este sentido, los críticos no hacen preferencias. Es más, el diario El Mundo dice que los custodios del Buddha del Mar, una disco de moda, ven con más asiduidad a los jugadores que la gente que trabaja en los campos de entrenamiento del Madrid. Van más lejos: aseguran que hasta hay varias habitaciones siempre dispuestas para ellos en el Hotel Meliá. Y que cuando no están de juerga están comprando ropa de las grandes marcas en la exclusiva Calle Ortega y Gasset de la capital española. La nueva dirigencia ya anunció que habrá grandes cambios.
(Vea Lo que viene: la depuración del equipo)