El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, viajó ayer a Copenhague para participar en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, pese a que las perspectivas de alcanzar un acuerdo son cada vez menores.
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, informó que el presidente Obama intentará llegar a un acuerdo en Copenhague, pero que no lograr nada es mejor que llegar a un “acuerdo vacío”.
Obama se reunirá en Copenhague con el primer ministro chino, Wen Jiabao. Estados Unidos y China, en conjunto, son responsables de casi la mitad de la emisión que causa el efecto invernadero.
VEA Declaración política propia en la cumbre