Durante su audiencia de confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, Kevin Cabrera, nominado como embajador en Panamá por el presidente Donald Trump, expresó su preocupación sobre la tecnología china utilizada en la infraestructura panameña.
Cabrera citó la implementación de cámaras de seguridad en la ciudad de Colón y el uso de grúas de fabricación china en el puerto de Manzanillo, administrado por SSA Marine MIT, una empresa de capital privado norteamericano y panameño, afiliada a Carrix, Inc., cuya principal división es SSA Marine, el operador de terminales marítimas, de estibadores y ferroviarias más grande de Estados Unidos.
Según Cabrera, estos elementos podrían comprometer la seguridad cibernética y el acceso a información sensible.
“Hemos visto cómo empresas estatales chinas pueden ofrecer precios significativamente más bajos en licitaciones para asegurarse de que los gobiernos compren su tecnología. Esto plantea interrogantes sobre quién controla la información y si estas infraestructuras pueden ser manipuladas”, advirtió Cabrera.

Además, afirmó que Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, han identificado posibles violaciones al Tratado de Neutralidad del Canal de Panamá, específicamente en el artículo IV.
Sin embargo, los dos últimos embajadores estadounidenses en Panamá, John D. Feeley y Mari Carmen Aponte, aseguraron que no ven una amenaza naval china para la ruta marítima.
“Ninguno de nosotros ve una amenaza naval china a corto plazo y plausible para el Canal, ni los puertos operados por Hutchinson pueden bloquear o sabotear las operaciones del Canal más que los otros tres puertos en el Canal, que son operados respectivamente por una empresa estadounidense, una singapurense y una taiwanesa”, remarcaron en una carta dirigida a la senadora María Cantwell, líder demócrata en la Comisión de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado de Estados Unidos, donde se llevó a cabo la audiencia sobre la posible influencia de China en las operaciones del Canal, el 28 de enero de 2025.
Durante su comparecencia, Cabrera subrayó que Panamá fue el primer país de Centroamérica en unirse a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y también el primero en salir de ella, lo que calificó como un logro de la visita de Rubio a Panamá en febrero pasado.
Asimismo, mencionó la venta en proceso de la participación de la empresa china CK Hutchison en operaciones portuarias a compañías estadounidenses como un paso positivo en la reducción de la influencia china.
Al termino de la comparecencia, Cabrera subrayó que, de ser confirmado, trabajará en estrecha colaboración con el presidente Trump, el secretario Rubio y el gobierno panameño para reducir la supuesta influencia china sobre el Canal.
Ante la pregunta de Jeanne Shaheen, senadora demócrata de mayor rango de los Estados Unidos por Nuevo Hampshire, de si la recuperación del canal implicaría una intervención militar o la compra del mismo, Cabrera indicó que los detalles sobre tales opciones son aún inciertos.

“El presidente ha dejado claro que todas las opciones están sobre la mesa en relación con la influencia china en Panamá, pero quiero resaltar que la diplomacia es clave en estos primeros 60 días de avances”, comentó Cabrera.
Shaheen por su parte, mostró su oposición a “coaccionar a los panameños”, para que la ruta marítima vuelva a manos estadounidenses.
“Permítame registrar mi oposición a enviar a los militares para recuperar el Canal, tanto por la fuerza como también mi oposición a comprarlo nuevamente y a coaccionar a los panameños de maneras que los obliguen a devolvérnoslo. Así que agradezco su enfoque en la diplomacia”, concluyó Shaheen.
Desde diciembre de 2024, Trump ha manifestado su intención de recuperar el Canal, alegando una supuesta influencia china sobre la ruta marítima.
Tanto el presidente Mulino, como el canciller Javier Martínez-Acha, han negado esa supuesta influencia y han dejado claro que el Canal es administrado en su totalidad por panameños, bajo el paraguas de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).