Fue una semana frenética en la Asamblea Nacional. Como si se tratara de una puesta en escena, el país presenció en vivo y en directo cómo los partidos tradicionales se aliaron para tomar el control de las comisiones de trabajo más poderosas de la Asamblea Nacional, desplazando a los diputados independientes que han promovido cambios en el sistema legislativo.
Primer acto: la Comisión de Credenciales
Lunes 22 de julio. Ese día se instaló la Comisión de Credenciales, el organismo con la facultad de juzgar a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y al presidente de la República.
En este acto, se consolidó la alianza de Realizando Metas (RM), el Partido Revolucionario Democrático (PRD), Cambio Democrático (CD) y el Partido Panameñista para tomar el control de las principales comisiones. Esta coalición puso a Shirley Castañeda, del oficialista RM, en la presidencia de la Comisión de Credenciales.

Además del respaldo de sus copartidarios, Castañeda contó con los votos de Yesica Romero, de Cambio Democrático, y de Edwin Vergara, del Partido Panameñista, políticos que en las elecciones del pasado 5 de mayo representaron a agrupaciones que en su momento fueron opositoras al actual partido oficialista.
Castañeda forma parte del grupo de abogados del expresidente Ricardo Martinelli, quien se encuentra asilado en la embajada de Nicaragua en Panamá para evadir una condena de más de 10 años de prisión por el caso New Business. Entre sus clientes también se encuentra el narcotraficante Jorge Camargo Clarke, alias “Cholo Chorrillo”, quien fue extraditado a Estados Unidos en 2023. Paradójicamente, esta diputada es una conocida litigante de la Comisión de Credenciales, a la que recurrió varias veces para presentar denuncias similares a las que ahora deberá gestionar. Ha demandado a magistrados, fiscales y procuradores.
Segundo acto: la Comisión de Presupuesto
Martes 23 de julio. Los mismos partidos dieron otro golpe a la posibilidad de que los independientes tomaran la dirección de la poderosa Comisión de Presupuesto. Escogieron como presidente de esa instancia legislativa a un diputado al que no se le conocen propuestas y que periodo tras periodo, lidera el récord de ausencias: Sergio Chello Gálvez, de RM.
Gálvez, de 63 años, es bachiller en letras y ha sido diputado de la Asamblea por 25 años, durante cinco periodos, desde 1999 hasta 2024. Además, controla la junta comunal de El Chorrillo desde 1990.

Gálvez obtuvo el respaldo de 10 de los 15 diputados que conforman la comisión, incluyendo a los panameñistas Jorge Herrera y Medín Jiménez. Manuel Cohen aportó el votó de Cambio Democrático.
Horas antes de la votación, Janine Prado, jefa de la bancada independiente de Vamos, aseguró que seguía existiendo “una especie de pacto previo entre las bancadas de los partidos tradicionales para presidir esa comisión”.
Tercer acto: la Comisión de Gobierno
Miércoles 24 de julio. La alianza RM-PRD-CD-Partido Panameñista puso a un miembro de RM en la presidencia de otra comisión clave: la de Gobierno, encargada de analizar reformas al Código Electoral y emitir conceptos sobre temas constitucionales, defensa nacional y concesión de facultades extraordinarias al Ejecutivo, entre otros.

Luis Eduardo Camacho, de RM y mano derecha de Martinelli, asumió la presidencia. La única diferencia que se registró en esta elección con respecto a las dos anteriores, es que el diputado panameñista Francisco Panchito Brea, respaldó al diputado Roberto Zúñiga, de Vamos, quien le disputó el puesto a Camacho. Eso sí, Didiano Pinilla, CD, apoyó al candidato oficialista. No podría ser de otra manera. Pinilla está en la directiva de la Asamblea: es el primer vicepresidente.
Cuarto acto: Martinelli y el control
Una constante: las tres comisiones quedaron en manos de diputados leales a Martinelli. Prueba de ello es que el lunes, cuando Shirley Castañeda obtuvo la presidencia de Credenciales, la familia Martinelli estaba en primera fila observando el acto.

Llegará el momento de las cuentas
Janine Prado, jefa de bancada de Vamos, afirmó que los diputados partidistas tendrán que rendir cuentas a la ciudadanía por sus actos. Señaló que el discurso de algunos diputados sobre la gobernabilidad está equivocado, ya que, además de apoyar lo que sea beneficioso, independientemente de su origen, también es necesario oponerse a lo que no lo sea.
Muchos de los diputados que se unieron al oficialismo han hablado de gobernabilidad, de pensar en el país y de ayudar a sus comunidades con infraestructuras y servicios. Eduardo Vásquez, diputado de CD por Capira, lo dejó claro en un video que circuló en redes sociales días después del pasado 1 de julio, cuando la bancada de CD en pleno votó por Dana Castañeda, de RM, para la presidencia de la Asamblea.
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“Si yo tomaba la decisión de apoyar al grupo independiente, no íbamos a tener policlínica, atención médica 24 horas, ni carreteras, porque me iba a tirar el gobierno en contra”, dijo Vásquez, quien confesó que fue la decisión “más difícil” de su vida. “Tuve que agachar la cabeza y pensar en Capira… señores, les pido disculpas”, expresó.
Una mirada desde afuera
El tema generó debate en distintos espacios de opinión pública. José Isabel Blandón, presidente del Partido Panameñista, recordó que en las elecciones del 5 de mayo, ninguno de los diputados de su partido logró la reelección y subrayó la importancia de recibir el mensaje “con claridad”, advirtiendo que el castigo será mayor en 2029 si no se hace.
A mi juicio, el 5 de mayo, la mayoría votó a la Presidencia por la esperanza de una reactivación económica y más "chen chen"; y a nivel de la Asamblea, por un cambio, por darle una nueva cara a esta institución. Por eso, la mayoría de los diputados son nuevos y muy pocos lograron…
— José Isabel Blandón (@BlandonJose) July 22, 2024
“A mi juicio, el 5 de mayo, la mayoría votó por la esperanza de una reactivación económica y más ‘chen chen’; y a nivel de la Asamblea, por un cambio, por darle una nueva cara a esta institución. Por eso, la mayoría de los diputados son nuevos y muy pocos lograron la reelección. En el caso del Panameñismo, ni uno solo de los que buscó la reelección lo logró. Todos los que se eligieron no eran diputados en el período 2019-2024. Es importante que los partidos y sus dirigentes reciban el mensaje con claridad. Si no, el castigo será aún mayor en 2029″, escribió en X.
El exviceministro de Economía, Enrique Zarak, también panameñista, coincidió: “La actual bancada de diputados panameñistas es peor que la anterior en su entrega al actual gobierno. Los resultados electorales para la elección de 2029 serán aún peores que los de 2019 y 2024. ‘En guerra avisada, no muere soldado’”, escribió en la misma red social.