La paz es un oasis casi extraño en la evolución del hombre. Un soplo de frescura efímero entre tanta siembra de pólvora y sangre, de bestialidad humanizada.
Aunque los medios solo parecen tener ojos para narrar las guerras de Oriente Medio, lo cierto es que los campos de batalla se abren por todos los rincones de la tierra.
Las luchas de la mayor potencia hoy se centran en Oriente Medio y es por eso que todo el mundo conoce y sigue de cerca los bombardeos de Israel, las respuestas de Hizbulá, los muertos diarios de Irak, los estallidos enAfganistán.
SILENCIO
Se siguen estas batallas como si fueran peleas por campeonato del mundo. Sin embargo, cada vez hay más rings y más sangre y más necesidades estallando en silencio en los rincones más olvidados de este cascote al que llamamos planeta Tierra.
República Democrática del Congo, Chechenia, Haití, Sudán, Colombia, Uganda o Somalia son algunos de los protagonistas del informe "Las diez crisis más olvidadas de 2005", que publicó Médicos sin Fronteras. Son guerras olvidadas, pero con nombres llamativos: la guerra del cacao en Costa de Marfil, la guerra de los diamantes en África Central, la guerra por el petróleo entre Angola y Cabinda, el conflicto en Corea del Norte que no termina: la situación internacional es una caldera a punto de estallar.
Y para poner peor las cosas, el futuro. Así como ahora estalló el conflicto latente que se mantenía abierto, pero apagado, entre Israel e Hizbulá, habría en el mundo alrededor de 56 conflictos que podrían convertirse en contiendas armadas, aumentando las crisis humanitarias, los refugiados, desplazados y su necesidad de conseguir, en un medio imposible, los elementos esenciales para la subsistencia.
Además, tampoco es alentador el escenario en los países que salen de las guerras –en situación postbélica–. "Altos índices de inseguridad y gobiernos provisionales sin mucha capacidad de gestión, como sucede en Congo, en República Democrática del Congo y en Cote de Ivoire", explica el informe de Alerta.
Sin olvidar tampoco el deterioro en materia de derechos humanos luego de la "legalización" de hecho de la tortura y las detenciones arbitrarias propiciadas por la administración Bush.
Según el informe Alerta 2006 sobre conflictos armados, derechos humanos y construcción de paz, publicado por la Escola de Cultura de Pau de la Universidad Autónoma de Barcelona, las cosas están muy mal pero vienen mejorando.
El informe asegura que en dos de cada tres conflictos armados activos en 2005, hoy hay abiertas negociaciones de paz. De hecho, durante 2005 se solucionaron dos enfrentamientos graves: el de la región Indonesia de Aceh pues el tsunami acabó hasta con una guerra que llevaba 30 años. También se clausuró el conflicto del sur de Sudán que llevaba dos décadas de derramamiento de sangre.
A su vez, en Europa el IRA dejó las armas, y los más optimistas esperan que ETA esté dispuesta a seguir un camino similar luego de negociar con el gobierno de Rodríguez Zapatero.
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