El Ministerio de Salud (Minsa), a través del departamento de Epidemiología, informó que hasta la semana epidemiológica No. 11 (del 9 al 15 de marzo) se han confirmado un total de 243 casos del virus oropouche en las regiones de Darién y Panamá este. Darién concentra la mayor cantidad de contagios, con 224 casos, mientras que en Panamá este se han reportado 19.
En la semana epidemiológica No.10 (del 2 al 8 de marzo), se registraba un total de 230 casos acumulados en estas regiones, lo que evidencia un incremento en los contagios.
Los distritos y corregimientos afectados incluyen Pinogana, con 151 casos; Santa Fe, con 45; Cémaco, con 15; Chepigana, con 13; Chepo, con 18; y Pacora, con un caso. Además, se mantiene una defunción ocurrida en la semana epidemiológica No. 9 (del 24 al 28 de febrero).
La víctima, un hombre de 82 años con antecedentes de hipertensión arterial y diabetes mellitus, presentó síntomas de deterioro neurológico y fue hospitalizado con un diagnóstico inicial de neuroinfección.
Posteriormente, un análisis de líquido cefalorraquídeo confirmó la infección por el virus oropouche. Según la investigación epidemiológica, la ubicación de los casos se determina según el lugar de contagio. En este contexto, un caso de Síndrome Febril Agudo Neurológico, inicialmente registrado en la región metropolitana, fue reasignado a Panamá Este.
El mayor número de contagios se ha reportado en personas de 35 a 49 años, con 56 casos, de los cuales 30 son hombres y 26 mujeres.
Ante el aumento de casos, el Minsa ha reforzado la vigilancia epidemiológica e insta a la población a usar repelentes contra insectos, mosquiteros, ropa de manga larga y a eliminar la maleza y el agua estancada para reducir la proliferación de los vectores.
La fiebre oropouche es una infección febril causada por la picadura de los insectos Culicoides (conocidos como “jejenes”) y Culex, que habitan en zonas selváticas. Sus síntomas son similares a los del dengue e incluyen fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, escalofríos y malestar general.
Estos signos suelen manifestarse entre tres y ocho días después de la picadura y pueden repetirse tras la aparente recuperación.
Actualmente, no existen vacunas ni tratamientos antivirales específicos para esta enfermedad, por lo que el manejo es sintomático, enfocado en aliviar el dolor y rehidratar al paciente.
El Minsa recomienda a la población acudir a los centros de salud en caso de presentar fiebre y dolor de cabeza intenso.