Después de 15 años, el Ministerio de Educación (Meduca) y la Secretaría Ejecutiva de la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (Conapred) realizará la tercera encuesta nacional orientada a prevenir el uso indebido de drogas en jóvenes en las escuelas, en agosto próximo.
El Meduca informó que la encuesta se aplicará de forma aleatoria a estudiantes de octavo, décimo y duodécimo grado de 155 centros educativos del país, de los cuales 92 serán oficiales y 63 particulares.
En la encuesta se utilizará un cuestionario estandarizado del Sistema Interamericano de Datos Uniformes Sobre el Consumo de Drogas (SIDUC), para garantizar la obtención de resultados comparables internacionalmente con los países que participan en el programa de encuestas periódicas de alumnos.
La entidad educativa reconoció que es necesario estimar la presencia de algunas sustancias prohibidas en la población estudiantil y su relación con variables tales como la composición del grupo familiar, círculo de amistades, el rendimiento escolar, la predisposición personal al consumo y las estrategias en el abordaje de la prevención en los centros educativos
Por su parte, Jissel Maitín, secretaria ejecutiva de la Conapred, indicó que esta encuesta será de utilidad para conocer las percepciones, edad de inicio de consumo de sustancias, así como para implementar acciones que respondan a las necesidades encontradas.
Mientras que Nadja Porcell, coordinadora del Observatorio Panameño de Drogas, aseguró que la herramienta, permitirá brindar seguimiento a los indicadores claves, además de poder actualizar los datos sobre la prevalencia de consumo, así como la información para realizar las mejoras necesarias en cuanto al abordaje de las personas consumidoras de sustancias y para aplicar a los programas de prevención basados en la evidencia científica.
El consumo de drogas entre estudiantes es uno de los problemas de salud pública más complejos que enfrenta el país, que se asocia adicionalmente con otros problemas como la violencia familiar y social, debido principalmente a que hay claras evidencias que demuestran que el consumo de estas sustancias, a una edad temprana, puede conducir en el futuro al consumo de drogas más peligrosas
Así quedó demostrado en la última encuesta sobre el tema realizada en el 2008, donde se determinó también que la situación interfiere con los procesos de desarrollo del cerebro y la toma de decisiones, entre otras consecuencias.
Además, en esa encuesta se encontró que el consumo de marihuana, cocaína, piedra y tranquilizantes tenía una alta prevalencia en estudiantes de ambos sexos.