Un 36 % de la población adulta en Panamá padece obesidad, una enfermedad en aumento que el país busca reducir en un 19.3 % mediante la implementación del Plan de Aceleración para Detener la Obesidad en Panamá (2025-2030).
Este plan, presentado este jueves 16 de enero de enero por el Ministerio de Salud (Minsa) con el apoyo técnico de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), plantea una hoja de ruta para enfrentar esta problemática.

El objetivo principal del Plan de Aceleración para Detener la Obesidad en Panamá (PADO) es frenar el aumento del sobrepeso y la obesidad en la población panameña para el año 2030. Las acciones están enfocadas en mejorar los entornos alimentarios, regular la publicidad de alimentos, promover la actividad física y reforzar el etiquetado de alimentos envasados.
Fernando Boyd Galindo, ministro de Salud, explicó que este es solo el inicio de un proceso largo que busca transformar la realidad del país y reducir significativamente la prevalencia de obesidad en Panamá. “No es una tarea fácil, pero con la colaboración interinstitucional y el compromiso de cada uno de nosotros, tenemos la certeza de que podemos cambiar el futuro de nuestra salud pública”.
Según la Encuesta Nacional de Salud realizada en 2019, la obesidad afecta al 36.1% de las personas mayores de 18 años y al 10% de la población menor de edad en Panamá. Además, esta enfermedad es un factor de riesgo para el desarrollo de otras condiciones no transmisibles, como enfermedades cardíacas isquémicas, cerebrovasculares, diabetes mellitus, hipertensión y afecciones crónicas de las vías respiratorias inferiores.

Ana Rivière Cinnamond, representante de la OPS en Panamá, destacó que este plan tiene como objetivo reducir los índices de obesidad y sobrepeso en distintos grupos etáreos, mediante estrategias intersectoriales que abarcan áreas como educación, alimentación, salud y deporte.
“La parte crucial de este plan es que aborda temas clave que afectan a la obesidad en diferentes edades. Se enfoca particularmente en fomentar hábitos alimenticios saludables, promover el ejercicio y establecer un etiquetado frontal en alimentos altos en grasas, sal o azúcar”, explicó.
Rivière Cinnamond añadió que la implementación de estos elementos contribuirá a tener una población más sana, con niveles de peso adecuados, y a reducir problemas de salud como la hipertensión, enfermedades cardiovasculares y diabetes.
El desarrollo del plan priorizó los siguientes paquetes técnicos:
Ambiente alimentario temprano.
Educación y sensibilización a la población.
Contratación o servicios públicos relacionados con alimentos.
Promoción de la actividad física.
Etiquetado de alimentos.
Atención primaria de salud y prestación integrada de servicios.
Regulación del mercadeo y comercialización de alimentos y bebidas.
Para fortalecer la gobernanza y asegurar una implementación efectiva, el Minsa creará una Comisión Técnica Interinstitucional que supervisará las acciones, el cumplimiento de los objetivos y el impacto del plan.
Esta comisión estará integrada por representantes del Ministerio de Salud, el Ministerio de Educación, el Ministerio de Desarrollo Social, Pandeportes, la Caja de Seguro Social, la Universidad de Panamá, la sociedad civil y la academia.

El plan se originó en la 75ª Asamblea Mundial de la Salud en 2022, donde se pidió a los países con alta incidencia de obesidad priorizar estrategias costo-efectivas y basadas en evidencia. Panamá, único país de Centroamérica, es pionero en desarrollar el Plan de Aceleración para Detener la Obesidad.