Un punto que quedó claro en el acuerdo de finalización de huelga, firmado el pasado 2 de diciembre, entre los dirigentes magisteriales y el Ministerio de Educación (Meduca) es que no darán más clases de lo pautado en el calendario escolar 2023 establecido en el Decreto 68 del 22 de diciembre de 2022, que indica que finaliza el próximo 29 de diciembre.
El Meduca realizó dos propuestas de forma infructuosa a los educadores. La primera fue que dictarán clases y la segunda que el calendario se extendiera hasta el 12 de enero de 2024.
No obstante, los representantes de los gremios desde el pasado 28 de noviembre dejaron claro que no aceptarían la extensión del año escolar y exigían el pago de sus salarios retenidos para sentarse a negociar.
Además, los padres de familia en una encuesta realizada el pasado 5 de diciembre de 6,685 acudientes, el 67% dijo no estar de acuerdo con la extensión del año escolar hasta enero.
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En ese sentido, Aldo Bazán, presidente de la Asociación de Padres de Familia de Escuelas Oficiales, respalda el acuerdo de finalización de huelga.
“Es importante resaltar que desde un principio habíamos manifestado nuestra oposición a la extensión del año escolar porque creemos que ya es un tiempo que no se recupera y sería un costo adicional que debe asumir el padre de familia, tanto en costo de pasajes, busito, meriendas, entre otros.”, sostuvo.
Subrayó que ahora corresponde a las comunidades educativas reunirse y decidir cómo será el proceso de finalización en estos 17 días. “Tocará ver cómo las comunidades educativas hacen para, dentro de cada colegio, poder optimizar el tiempo que nos queda del tercer trimestre”, indicó.
El documento de finalización de huelga, firmado por los 26 representantes de gremios y la ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos, referente a la recuperación del aprendizaje dice “se prioriza la recuperación de los contenidos académicos utilizando diversas estrategias pedagógicas, favoreciendo los procesos de nivelación y recuperación”.
Sin embargo, el documento no detalla en qué consisten esas estrategias pedagógicas que se utilizarán para esa recuperación. Solo establece que los directores de los centros educativos, coordinadores de departamento y niveles, en coordinación con los maestros y profesores, podrán realizar acciones de flexibilización encaminadas a fortalecer la nivelación y recuperación de los aprendizajes durante este tercer trimestre a través de ajustes curriculares a los contenidos programáticos.

En ese sentido, el vocero de la Asociación de Maestros Veragüenses, Humberto Montero, señaló “que usarán estrategias con metodología técnica y pedagógica, para favorecer durante estos días la recuperación y nivelación de los alumnos”.
Recordó que para los estudiantes graduandos buscarán alternativas para que logren culminar sus estudios.
A los estudiantes para finalizar el año académico se le podrían estar asignando trabajos especiales, charlas, debates, entre otros.
A juicio de Gorday de Villalobos, el resultado de la reunión para logar este acuerdo fue “positivo” porque los estudiantes regresan hoy 4 de diciembre a las aulas. “Eso es lo más importante”, aseguró.
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Los resultados del aprendizaje en Panamá
Las pérdidas producto de las interrupciones en el proceso de aprendizaje son mayores a las que pueden medirse tomando como base el tiempo real, pues se estima que por cada mes de tiempo de contacto real perdido se pierden dos meses de aprendizaje en promedio, según el departamento de estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas por inglés).
Mientras que el Banco Mundial señala que cada día de interrupción de clases es equivalente a tres días de pérdida de aprendizaje, lo que sin duda agrava aún más el rezago de los estudiantes a causa de la pandemia de covid-19, principalmente en español y matemáticas, que son fundamentales, y que ha traído como resultado que muchos estudiantes estén por debajo de las competencias mínimas esperadas para el grado escolar en que se encuentra.
De los cuatro millones de habitantes de Panamá, alrededor de 900,000 son estudiantes. La gran mayoría de ellos, el 87%, asisten a escuelas oficiales.
La pandemia dejó en evidencia muchas de las desigualdades inherentes en el sistema educativo existente.
En ese sentido , Panamá antes de la pandemia estaba por debajo del promedio de América Latina y el Caribe en el área curricular de lectura, matemática y ciencias naturales.
Así lo demostró el Estudio Regional Comparativo y Explicativo, ERCE 2019, presentado en noviembre de 2021 por la Organización de las Naciones Unidas para la Cultura, las Ciencias y la Educación (Unesco, por sus siglas en inglés), en el que Panamá obtuvo un puntaje total de 659.12, lo que ubica el desempeño escolar por debajo del promedio regional, que ronda los 700 puntos.
La puntuación de Panamá desmejoró en comparación con el estudio de TERCE 2013, donde logró 670.25 puntos, como resultado de un retroceso en todos los aspectos evaluados.
En ERCE 2019 participaron 10 mil 978 estudiantes panameños de tercer y sexto grado de escuelas oficiales y particulares del país.

La prueba ERCE debió ser aplicada este año, pero fue pospuesta para el próximo año por la crisis social en el país. También fue pospuesta la encuesta sobre el uso de drogras indebidas en los centros educativos.
Mientras que en la última del prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que evalúa desde el año 2000 los conocimientos y las habilidades adquiridas por los alumnos para su participación plena en la sociedad, Panamá quedó en el puesto 71, de los 77 países evaluados.
En ese ranking global de materias, Panamá ocupó el puesto 76 en lectura, 76 en matemática y 75 en ciencia (de 77 países evaluados), lo que evidenció una cruda realidad: los alumnos panameños no tenían los conocimientos y habilidades necesarios.
En ese entonces, Panamá se situó muy por debajo de la zona media, tanto en lectura y comprensión de un texto escrito –en el que los más fuertes son Estonia y Canadá– como en matemática y ciencias, materias dominadas por los chinos.
En esta administración gubernamental, los estudiantes han estado fuera del aula alrededor de 22 meses, debido a la pandemia de la covid-19, la huelga de los docentes en julio de 2022 por el costo de la vida y ahora la huelga en rechazo al contrato minero.