Los pacientes del Instituto Oncológico Nacional (ION) enfrentan una situación cada vez más compleja debido al creciente hacinamiento en sus instalaciones.
Las salas de espera se han tenido que extender a los pasillos y muchos pacientes se ven obligados a esperar de pie o en las pocas sillas disponibles, las cuales se ocupan rápidamente.
En algunos casos, tanto pacientes como familiares llevan sus propias sillas para poder esperar con algo de comodidad, pero la falta de espacio hace que, en muchas ocasiones, no puedan usarlas.

Este hacinamiento no solo afecta el interior del hospital, sino también el área exterior, donde las sillas dispuestas para la espera están rodeadas de billeteras y pertenencias personales, lo que refleja la urgencia y el malestar de aquellos que requieren atención médica en el ION.
Esta situación resulta especialmente difícil para quienes luchan contra el cáncer, ya que deben enfrentarse no solo a su enfermedad, sino también a las condiciones precarias del lugar, que complican aún más su proceso de tratamiento.
En medio de este panorama, la apertura del nuevo Hospital de Cancerología Dr. Adán Ríos de la Caja de Seguro Social (CSS), en la Ciudad de la Salud, se perfila como una luz de esperanza para los pacientes.
Este nuevo espacio ha sido diseñado con el objetivo de aliviar el caos actual, ofreciendo instalaciones más amplias y modernas, pensadas para reducir el hacinamiento y ofrecer un entorno más digno. Se espera que este cambio no solo mejore la calidad de la atención, sino también la experiencia de los pacientes, quienes afrontan un proceso tan complejo y desafiante como el tratamiento del cáncer.
Sin embargo, muchos pacientes han expresado su frustración, ya que llevan meses escuchando que se les trasladará al nuevo hospital, y aún siguen esperando.
El presidente José Raúl Mulino había anunciado en septiembre de 2024 la reubicación del ION al Hospital de Cancerología de la Ciudad de la Salud, pero hasta la fecha el traslado no se ha concretado.

En cuanto al inicio de operaciones del servicio de radioterapia en el nuevo hospital, el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, explicó a La Prensa que se espera que este servicio comience a operar entre finales de febrero y principios de marzo de 2025.
Sin embargo, la fecha exacta depende de la calibración de los equipos y de la obtención de los permisos necesarios para garantizar que todo funcione correctamente.
Boyd Galindo subrayó que este proceso es crucial para asegurar el adecuado funcionamiento de los equipos de radiología. La calibración se está llevando a cabo con el apoyo de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), y mencionó que es esencial asegurarse de que todos los controles y permisos estén completamente desarrollados antes de la operación.
“Es fundamental asegurarnos de que toda la estructura de permisos y controles esté completamente desarrollada. Por ejemplo, se requieren equipos especializados para medir la radiación, los cuales se envían a Londres para verificar si están correctamente calibrados. Si al realizar las pruebas se detecta que el equipo no está bien calibrado, se hace un ajuste y se vuelve a probar. Este proceso se repite hasta que el equipo esté funcionando de manera óptima y cumpla con todos los estándares internacionales”, explicó el ministro.
Las pruebas y mediciones de los equipos de radioterapia del Hospital de Cancerología, comenzaron a realizarse el 14 de noviembre de 2024 para garantizar la seguridad.
Las pruebas se iniciaron tras la firma del memorando de entendimiento entre el ministro de Salud, Boyd Galindo, en representación del Oncológico, y el director de la CSS en el que se autoriza al ION a iniciar el proceso de uso de los aceleradores lineales del Hospital de Cancerología.
El 4 de octubre de 2024, el director general del ION, Julio Santamaría, acompañado por el ministro de Salud, Boyd Galindo, y junto con personal médico y pacientes visitó las instalaciones del Hospital de Cancerología para inspeccionar los equipos médicos que se utilizarán para el servicio de radioterapia.
Entre estos se encuentran los aceleradores lineales y los equipos Versa, que combinan aceleradores lineales con tomografía incorporada. Además, se revisaron las áreas de braquiterapia y el simulador de rayos, que incluye una resonancia magnética.
Edificio para quimio y laboratorio
Por otro lado, el Ministerio de Salud (Minsa) también está planificando la construcción de un nuevo edificio adyacente al Hospital de Cancerología, con el objetivo de mejorar la atención a los pacientes.
Este nuevo edificio, que se espera esté listo en aproximadamente dos años, permitirá una mejor distribución de los recursos y contribuirá a aliviar la saturación que actualmente enfrentan los pacientes. Además, se planea mejorar los salones de quimioterapia en el ION y renovar los aceleradores lineales, que tienen al menos 20 años de antigüedad.
Este equipo ha sido objeto de atención por parte de expertos internacionales, quienes han advertido sobre su obsolescencia.
No obstante, el proceso aún está en marcha y se enfrenta a desafíos, como la necesidad de cumplir con todos los trámites administrativos y técnicos antes de la plena operatividad del nuevo hospital.
Aunque se han hecho avances importantes, aún queda camino por recorrer para garantizar una atención óptima y adecuada para los pacientes que enfrentan el cáncer.
Boyd Galindo destacó que la estructura del Hospital de Cancerología fue entregada sin una planificación adecuada ni el respaldo necesario del ION.
“Esta estructura se entregó, pero el personal del ION no sabía exactamente qué estaban haciendo allí. Ante esta situación, tuvimos que hacer un alto y reevaluar”, comentó.
El Hospital de Cancerología, cuyo objetivo principal es el tratamiento de enfermedades oncológicas, se encontraba en una situación crítica.
No solo carecía de un presupuesto asignado para las operaciones en 2025, lo que dificultaba aún más la atención de los pacientes, sino que también enfrentaba una grave escasez de oncólogos capacitados para realizar las intervenciones necesarias.
“No tenía ni los recursos ni los profesionales para operar, lo que hacía insostenible el hospital tal como estaba planteado”, agregó.
Esta realidad obligó al Minsa a tomar decisiones urgentes para garantizar una atención oncológica de calidad, reconsiderando la estrategia del hospital y buscando soluciones a los problemas de infraestructura y recursos humanos.