Han transcurrido 18 años desde el accidente del bus 8-B06 de la ruta Mano de Piedra-Corredor Norte, que se incendió en La Cresta, corregimiento de Bella Vista, donde murieron calcinadas 18 personas y 25 resultaron heridas.
De aquel fatídico accidente, ocurrido el 23 de octubre de 2006, los sobrevivientes y familiares consideran que las autoridades panameñas no les han hecho justicia.
Luis Contreras, uno de los sobrevivientes, señaló que “en Kansas, Estados Unidos, sí lograron justicia; sin embargo, en Panamá no se nos hizo justicia, a pesar de que se presentaron todos los documentos”.
Contreras hizo un llamado al mandatario José Raúl Mulino para que escuche sus peticiones, ya que muchos sobrevivientes siguen con secuelas y aún no han recibido las indemnizaciones correspondientes.
Los sobrevivientes y familiares de las víctimas pintaron la mañana del miércoles 23 de octubre corazones azules en el mismo lugar donde ocurrió el accidente. A su vez, continúan haciendo un llamado para que, de manera integral, se logre una transformación del sistema de transporte público.
Precisamente, esta semana se celebra la “Semana de la Educación Vial”, que busca crear conciencia sobre el cuidado al conducir y promover medidas preventivas ante posibles accidentes de tránsito.
En Panamá, datos de la Dirección Nacional de Operaciones del Tránsito reportan hasta la fecha de est2 2024 se han registrado 32,496 accidentes, con un saldo de 7,311 lesionados y 265 víctimas fatales.
El año pasado, la cifra total fue menor: se reportaron 29,227 accidentes, con 6,867 lesionados y 291 fallecidos.
Jorge Luis Ábrego, director de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), manifestó que esta semana se celebra la Semana de la Seguridad Vial, que busca cambiar la imagen del nuevo conductor, la cual ha sido distorsionada en los últimos tiempos.
“Necesitamos garantizar que el conductor sea cortés, responsable, que respete las señales de tránsito y evite que ocurran siniestros o accidentes. Para ello, esta semana se han ofrecido charlas en diversos centros educativos, como la Escuela República de Haití, donde se realizó un conversatorio con jóvenes que serán nuestros futuros conductores”, explicó Ábrego.
Según Ábrego, la educación vial es clave para formar buenos conductores y, a su vez, reducir los siniestros.
Ábrego subrayó que “los conductores, en general, son los responsables de que estos accidentes o tragedias ocurran, a veces de manera voluntaria o involuntaria, por acción u omisión”.

En Panamá se han registrado varios accidentes fatales que han marcado un antes y un después en el sistema de transporte público, como el caso del bus incendiado en La Cresta, el accidente en Pacora y el de Gualaca, en la provincia de Chiriquí, cuyo saldo fue de 39 víctimas fatales y más de 20 heridos.
Otro trágico accidente ocurrió en 2007, cuando ocho deportistas perdieron la vida en un puente del Centenario.
El director de la ATTT hizo un llamado a los conductores para que tomen precaución al momento de estar al volante.